Deporte femenino: ¿Obligación?

Aparece hoy en el diario Público un pequeño reportaje sobre las reclamaciones de diversos sectores feministas sobre la poca repercusión que tienen en medios (especialmente la televisión) sus partidos.

La idea general viene a ser que si las televisiones públicas ofreciesen más deporte (competiciones e información) femenina, el público les prestaría más atención. Dice Yolanda Besteiro que “Si no emiten deporte femenino no pueden medir las audiencias” así que no podemos decir objetivamente que “no tienen tirón”. Y no le falta razón.

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Mucho menos de acuerdo estoy con el comentario de Carmen Lluveras: “las entidades públicas deberían de emitir contenidos que satisfagan tanto a mujeres como a hombres” ¿Quiere decir que los hombres solo veríamos deporte de hombres y las mujeres solo deporte de mujeres? Sinceramente, me parece una reflexión un poco estúpida para un tema tan serio. A quienes nos gustan los deportes no nos gustan por ser “de hombres” o “de mujeres”. ¿Acaso no hay mujeres que ven fútbol o la F1? ¿Acaso no hay hombres que vemos natación sincronizada? Debemos quitarnos ciertos estereotipos.

¿Deben entonces las televisiones públicas darle más protagonismo al deporte femenino? Sí, yo creo que sí. Aunque en algunos, como es el tenis, la cosa esté más igualada. Pero en esa misma línea también deberían ofrecer deportes “minoritarios”: Voleibol, rugby, Kárate, tenis de mesa… al fin y al cabo la Igualdad debe implicar no solo al sexo, si no también a la práctica deportiva.

La mejor política social es el empleo

¿Cuantas veces he oído esto en los últimos años? Probablemente media docena al día. No hay debate en el que alguien lo suelte. Parece fácil: si tienes trabajo no necesitas ayuda de las administraciones.

Mentira. Y no por mucho que la repitan se convierte en verdad. El problema es que, para algunos, la única política social es pagar el paro. Entonces, claro, es mejor darle un trabajo (como si fuese una manzana) que pagar.

Pensemos por ejemplo en un joven. Un estudiante (o trabajador muy joven, da igual). Política social es darle una buena educación sexual para que use protección contra los embarazos no deseados y las ETS. Y si contrae alguna enfermedad darle la asistencia necesaria, así como los consejos para no recaer. Política social es también una buena educación sobre las drogas. También lo es darle unas buenas instalaciones deportivas, asequibles económicamente. Y, por supuesto, becas para estudios. Porque la realidad de este país es que, aunque ambos padres tengan trabajo y el mismo chico pueda compaginar trabajo con estudios, los sueldos no permiten irse a estudiar al extranjero.

Pensemos ahora, por ejemplo, en una mujer. Con trabajo. Quizá tenga a su cargo a un pariente mayor. Política social es darle la ayuda que necesite para no depender al 100% de esa persona, ya sea alguien que esté con el anciano las horas que trabaja, ya sea un/a enfermero/a que le ayude a ciertas tareas (como las de higiene, por ejemplo) o incluso el facilitar una residencia. O pensemos que uno de los hijos tiene una discapacidad importante. ¿Sirve de algo tener un trabajo o es más bien algo incompatible? Y ya, por supuesto, ni hablar de las mujeres maltratadas. ¿Acaso las trabajadores son inmunes a los golpes? ¿Acaso no necesitan ayuda psicológica? ¿Acaso no necesitan lo mismo que cualquier otra?

El trabajo es solo trabajo. La política social es mucho más, por mucho que se empeñen algunos.

Y mientras tanto…

La semana pasada fue una de las más duras para el Gobierno de Zapatero (un título, el de “la semana más dura” que se viene repitiendo muy a menudo). La aprobación, por un voto, y sin el apoyo de ningún otro partido le ha supuesto, a ojos de la ciudadanía, un gran desgaste. Un desgaste, es cierto, lógico.

Lo ilógico se encuentra cuando uno ve frases tan tajantes como “No defiende a los trabajadores”. Varias veces he dicho que muchas decisiones de Zapatero no me gustan, que hubiera preferido otros medios, tocar por otros lados. Pero de ahí, a decir que se ha olvidado de los trabajadores hay un abismo.

Y dentro de esas mentiras tajantes está una noticia que conocimos el mismo día del tijeretazo, pero que sin embargo no ha tenido el eco que yo, la verdad, esperaba. Y es que desde que soy pequeño recuerdo, como reivindicación histórica de los autónomos (un porcentaje altísimo de este país) tener derecho a paro. Pero es que ahora, en esta crisis, también se han oído las quejas de autónomos que se quedaban sin trabajo y sin poder cobrar nada. ¿Y ahora? Ahora eso cambia. El Presidente alejado de los trabajadores amplía derechos laborales. Pero nadie lo da como noticia. Y claro, nadie lo comenta en bares o en la calle o en el metro. Pero cobrarán paro.

Cómo paliar la crisis en el sector sanitario público

Hace dos semanas conocíamos las medidas que el Presidente Zapatero tomaba para reducir costes. Solo una de ellas iba enfocada en el gasto sanitario. Por eso he pedido a Miguel Ángel Mañez, autor de Salud con Cosas, unas cuantas ideas que se podrían tomar para recortar aún más el gasto sanitario.

Cómo paliar la crisis en el sector sanitario público (o como sostener el incremento de costes):

Corto plazo:

– Cambios en la financiación pública de medicamentos: los medicamentos que tengan un equivalente con una eficacia similar, solo se financiará el más barato.

– Copago de medicamentos: actualmente los pensionistas no pagan nada por los medicamentos, pero dado que hay pensionistas que cobran una pasta al mes, habría que modularlo estableciendo la gratuidad de los medicamentos para las pensiones más bajas y para pacientes con enfermedades crónicas. Esta es dura pero merece la pena.

– Mejorar el cobro de servicios a seguros privados que usan la pública: a precios de mercado no a precios ridículos como se hace ahora.

Medio/largo plazo:

– Mejorar la comparación entre centros sanitarios: transparencia total de la actividad sanitaria y de sus problemas, publicar las auditorias, controlar el funcionamiento de los centros, etc

– Mejorar la movilidad de los profesionales sanitarios sobre todo en servicios centrales (ministerios o consejerias): hay unidades en el ministerio de sanidad con mas de 50 funcionarios y que realizan un trabajo mínimo. redistribuir a otras unidades o crear otras nuevas adaptadas a la realidad social.

– Incluir innovaciones técnicas o de tratamiento tras un estudio adecuado: que la ciencia venza a la moda y al marketing. Casi se hace mas medicina basada en el marketing que otra cosa…

Anarquía dictatorial

Vaya por delante que no me gusta hablar de un grupo solo por algunos de sus miembros. Dichas las disculpas genéricas, voy al asunto.

Ayer por la tarde-noche mantuve, en facebook, un debate sobre las políticas de Zapatero con un contacto anarquista y sus amigos. Del debate (por llamarlo de alguna manera) saqué, principalmente tres sorprendentes conclusiones:

1. Mis argumentos pro-PSOE no eran válidos puesto que yo soy del PSOE. Es la cosa más estúpida del mundo. Los argumentos son válidos o inválidos en sí mismo, no por las persona que los dice o usa.

2. Si no eres anarquista eres un facha. Y es que lejos de ser algo al azar, hubo una persona que me lo llamó y repitió varias veces. Ninguno de los otros participantes dijo nada del estilo “te estás pasando”, “no tiene nada que ver” o similar. Por lo que creo que todos se pensaban que yo era facha. Y eso, además, sabiendo que soy del PSOE. ¿Qué pensará de falange esta gente?

3. España es una dictadura, Cuba no. Con un par. Desde hace mucho tiempo el empeño de ciertos sectores de la izquierda de defender lo indefendible, de hablar de libertades en una dictadura, de criticar sistemas democráticos (mejorables, por supuesto) y alabar el retraso del pueblo cubano como esencia divina… nos arrastra a toda la izquierda con ciertas marcas que no queremos llevar. Y es que el tema de Cuba salió, precisamente, porque alguien habló de que España era practicamente una dictadura

Sinceramente, creo que esta gente (al menos los 4 con los que hablé, espero que no más) vive en otro planeta. Alejados del mundo. Uno puede creer en muchas cosas, pero no puede convertir sus filias o sus fobias en realidades, porque no lo son. Y uno no puede, tampoco, hablar en nombre de la igualdad defendiendo una dictadura.

¿Mis ideas a cambio de las tuyas? No, gracias

El otro día me pasó una cosa curiosa. Estábamos unos cuantos debatiendo por twitter sobre la posición “política” de los informativos. en diferentes cadenas. Todo vino a raíz de un tuit mio donde ironizaba lo rojos radicales que son en La Sexta por no pedir la dimisión de ZP constantemente. Vaya por delante que no creo que exista en este nuestro país un medio de comunicación verdaderamente independiente. En esto estuvimos más o menos de acuerdo todos pronto.Lo curioso pasó cuando en los comentarios se dejaba  caer eso de “venga, yo acepto que Intereconomía son unos radicales y tu lo dices de La Sexta”.

Hace tan solo unas semanas, y en otro ambiente tremendamente polarizado (el fútbol) veía, desde fuera como la conversación terminaba en los mismos términos: “tu aceptas que el Barça hizo X y yo acepto lo del Madrid”

Y yo me pregunto, ¿cuándo hemos dejado de debatir y hemos empezado a negociar? ¿Es que tengo yo que dejar de pensar lo que pienso (y tu lo tuyo) para que estemos los dos en el mismo punto? ¿Acaso consiste la pluralidad en eso o más bien en que cada uno tenga su opinión, diferente, del de al lado? ¿No llegaremos a convertirnos en una masa uniforme y conformista en la que nadie se puede salir de ese extraña bondad del centro? es más, ¿por qué tenemos que ser de centro si pensamos que la salida está en la izquierda (o la derecha, en otros casos)?

La manada desorientada

Dice Punset en su último artículo que la manada, en tiempos de crisis, busca siempre un referente joven. Las crisis no son el mejor momento para recurrir a los mayores; a ellos les desconcierta lo inesperado y no les gusta arremangarse para cruzar el río. Como es lógico, la experiencia de los años les ha producido la sensación de que podían prever los acontecimientos; sabían –porque se lo mostraba la repetición de eventos del pasado que habían tenido tiempo de vivir– que causas parecidas acarreaban consecuencias sabidas. Ahora bien, una crisis, si es una crisis de verdad, es imprevisible.

Cuando leí esto pensé en nuestra crisis y pensé en nuestra manada. Pensé en cómo Estados Unidos había elegido a un joven Obama en lugar de a un viejo Jonh McCain. Pienso en como el Reunido Unido a preferido renovar a un desgastado Brown por unos jóvenes Cameron y Clegg. ¿Y en España?

En España tenemos a un Presidente de capa caída. Pero la manada no tiene a un joven. Ni dentro del PSOE aparece ninguna figura (quizá no necesaria si se cree en que se llegará a buen puerto) ni en el PP, donde la alternativa es un viejo, doble perdedor y ex-ministro. ¿Y una tercera posibilidad? Pues a día de hoy no existe. Podría ser el momento de IU, pero sus peleas internas (otra vez) no les ha permitido sumar nada. Tampoco existe un partido de centro. Y la otra alternativa, la de Rosa Díez, no es en realidad una alternativa de Gobierno (tan solo de ayudas) y nuevamente volvemos a un político con tiempo a sus espaldas.

Entonces, ¿se equivoca Punset al decir que las manadas buscan líderes jóvenes?, ¿o es que la crisis no es tan real como nos repetimos? ¿o quizá sea que nuestra manada vive dormida? Yo, la verdad, descarto que Punset se equivoque.

Donde Cospedal dijo No ahora dice Diego

María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, Presidenta en Castilla-La Mancha y autora del Best-seller veraniego de las escuchas del gobierno, dijo ayer “con toda la tranquilidad” que el PP va a votar en contra de que se congelen las pensiones* y apostó por recortar 400 millones de euros de la partida de cooperación al desarrollo.

Esta señora debe tener un problema de memoria, o de coherencia. Y es que cuando la crisis no eran tan grave (es decir, las medidas podían ser más suaves) ella decía que era incoherente subir las pensiones: “lo que no puede hacer un presidente es decir que sube las pensiones cuando hay menos afiliados a la Seguridad Social”.

Pero no estaba sola en esta lucha, y es que Saénz de Santamaría la apoyaba en esta cuestión: “las pensiones no están para anuncios mediáticos en Rodiezmo” Y es que, como ya vimos, no les gusta ver a rojos levantando el puño.

¿En qué quedamos, María Dolores? Quizá Cospedal se permita estos cambios populistas en el discurso porque ella, a pesar de haberlo negado varias veces en público, tiene contratado ya con el BBVA un plan de pensiones. Quizá por eso se permite desdecirse a sí misma, según por donde sople el viento. Y ahora, donde dijo No ahora dice Diego.


*Algunos datos de las pensiones con Zapatero

• Desde 2004 las pensiones se han incrementado en más de un 30%

• Las pensiones mínimas con cónyuge a su cargo de más de 65 años han ganado 24 puntos de poder adquisitivo durante el Gobierno de Zapatero. Durante 8 años del PP ganaron 4 puntos.

• Ninguna pensión se bajará en 2011, seguirán subiendo las pensiones mínimas y las no contributivas. El resto de los pensionistas recibirán la misma pensión que en 2011.

• En torno a la mitad de los pensionistas recibirán una pensión más alta en 2011 y la otra parte cobrará exactamente lo mismo que hoy.

• Se trata de que el poder adquisitivo que han ganado este año por encima de la inflación se consolide el año que viene cobrando lo mismo. Por otra parte, los beneficiarios de pensiones mínimas y no contributivas cobrarán un poco más.