#retomartinez Semanas 21 y 22

Estas dos semanas han sido muy suaves. La primera de ellas como tapering de cara al Medio Ironman y la segunda como descanso post-objetivo. Ahora toca volver a empezar, poco a poco, mirando bien las reacciones del cuerpo, sin correr riesgos de una lesión por querer estar a tope ya mismo. Eso sí, sin parar, que hay que aprovechar el buen estado de forma…

Las dos semanas han quedado así

Lunes: Descanso
Martes: Fisio
Miércoles: 30′ running
Jueves: descanso
Viernes: viaje
Sábado: descanso
Domingo: Half Challenge Barcelona Maresme

Lunes: descanso
Martes: descanso
Miércoles: viaje
Jueves: descanso
Viernes: 25′ running + técnica de carrera + 20′
Sábado: 30′ bici estática
Domingo: Partido de pádel.

Running
Total semana:34.1km
Total: 717km/2012: 35.6%

Bici
Total semana: 104km
Total: 1183.9km/2012: 58.8%

Natación
Total semana: 1900m
Total: 88.300m/212.000: 41.6%

El RetoMartínez consiste en realizar 2012 kilómetros corriendo, 2012 kilómetros en bicicleta y 212 kilómetros nadando a lo largo de 2012

Crónica Half Challenge Barcelona Maresme

Ya dije en su día que mi participación en este Medio Ironman fue por casualidad: gracias a un sorteo de La Bolsa del Corredor. El objetivo para este año era Mapoma. Y a partir de ahí, disfrutar con el triatlón. Un par de sprints y alguno en distancia olímpica. Pero ya sabemos, la vida es como ella quiere.

El caso es que tras unas 10 semanas de entrenamiento específico (y con el maratón de por medio, con las adaptaciones y juegos malabares correspondientes con el calendario) el viernes llegaba a Calella, un pequeño pueblecito no muy lejos de Barcelona que además de acoger a muchos alemanes, iba a acoger a más de mil triatletas. Y también a mi. Porque esa fue la una de las primeras sensaciones que tuve al ver al resto de participantes: estos juegan a otra cosa. Cuerpos muy delgados, músculos marcados, bicicletas que parecen motos, tatuajes que reflejaban haber terminado muchos Ironmans… En fin, que me sentía el patito feo. Porque una cosa es tener claros tus límites y otra que te los echen en cara.

El sábado tocaba recoger el dorsal, las pegatinas para la bici, la pulsera (que debíamos llevar en todo momento, como acreditación)… Un pequeño susto al no verme en las listas: “No estas en Grupo de Edad, sino en Open, que no eres federado”. Solucionado. Me voy a la charla técnica (en teoría obligatoria, pero nadie nos pidió confirmar que estábamos allí). Salvo los horarios de salida (yo salgo a las 9!!! Voy a tener que esperar más de una hora desde el cierre del Bike Park) no nos dicen nada que no venga en el programa. Me contenta (un poco) saber que el señor que se sienta a mi lado esta preocupado por los horarios de corte. No soy el único…

Al salir de la charla, un paseo por la feria. Comprar alguna camiseta de recuerdo y encontrarme, por casualidad, con Ferran Buxeda. De vuelta al hotel a preparar las bolsas (una para la T1, otra para la T2 y una tercera para después del triatlón). Un paseo con Marta y Kira antes de comer. Después una siesta en la que casi no duermo y a dejar la bici y las bolsas en el área de transición. Aprovecho que la organización pone unos mecánicos para que echen un ojo a la bici y me la dejen perfecta. Otro paseo con Kira. Cena y a la cama.

Sin casi poder dormir me levanto a las 5:57 (el despertador estaba puesto a las 6). Me pongo el mono y ropa “de calle” encima. Repaso la bolsa donde llevo neopreno, gafas de agua y chip. Compruebo que metí todo en las bolsas de transición. Desayuno (poco, como en los grandes días… No me importa, así el estomago no dará sustos, y reservas tengo de sobra después de una semana de “relax” y de comer mucha pasta). Me dirijo a la zona de salida (muy cerca del hotel, unos 300 o 400m). Le doy un poco de presión a las ruedas de la bici y compruebo que todo está en su sitio. Me quito la ropa de calle, me doy vaselina, mucha, por todo el cuerpo: ingles, axilas y pezones especialmente. Puede parecer trivial, pero tantas horas, con sudor, puede provocar que uno empiece a sangrar y joderte una carrera. Me pongo el neopreno. Solo me lo había puesto el día que lo probé en la tienda donde lo he alquilado. Ni siquiera había podido nadar. Pregunto la hora a un chico: ocho menos veinte. Es demasiado pronto para empezar a calentar. Empiezo a hablar con él. Resulta que es David Vazquez, triatleta profesional. Me da algún consejo, me cuenta detalles del recorrido de la bici y me acompaña un buen rato. Justo antes de la salida de los pros se va con su entrenador. Me meto en el agua, hasta la cintura, para tener un sitio privilegiado de la salida (van como motos!!!!). Veo las siguientes salidas. Pido que me ayuden a subirme la cremallera del neopreno (y yo subo unas cuantas). Por fin me meto en el agua a probar. Voy bien. Las sensaciones son buenas, tanto del cuerpo como las sensaciones con el neopreno. Casi no hay olas (he estado en piscinas peores). A unos minutos de salir veo a Marta con Kira. No las esperaba y me hace mucha ilusión…

¡¡Y comienza el triatlón!! Me meto con calma en el agua. Hay que evitar golpes tontos. Voy un poco por fuera. La primera boya es a derechas, luego tres a la izquierda. Llegamos pronto a la primera. Vamos muy juntos todavía. Me noto bien. Voy nadando cómodo. Podría ir mucho más rápido, pero esto es muy largo y hay que guardar fuerzas. Antes de la primera boya veo un gorro azul (de los que hacen el triatlón por relevos, es decir, son especialistas y solo tienen que hacer una de las partes. Han salido un par de minutos después). Va muy rápido, no merece la pena seguirle. Segunda boya. Veo que me he orientado bien y no he tenido que rectificar mucho. La tercera no tarda en llegar. Aquí viene el trayecto mas largo. Sigo cómodo. Alguno me adelanta, a otros les adelanto yo. Vuelven a pasarnos un par de gorros azules. Veo que voy en el pelotón. Bien. Ultimo giro y ya toca nadar hacia la playa. Aquí, o estaba yo más cansado de lo que creía o todo el mundo aprieta mucho… Al final, salgo. Miro el reloj: 38:51. ¡Joder! Y eso sin apretar… Yo esperaba hacer 40-45′. Esto empieza bien. Transición con calma. Me quito neopreno, me pongo las medias, los calcetines, como una barrita, los voluntarios me echan crema solar…

Cojo la bici y salgo. Primero hay que hacer unos 3 kilómetros por Calella hasta salir a la carretera. Allí dos vueltas a un circuito de 44 kilómetros y de nuevo el enlace de 3km. En el primer avituallamiento puedo pillar un bidón de bebida isotónica. Hace calor y hay que hidratarse bien… Voy bien en la bici. Este no es mi sector (al final seria el que peor de los tres hiciese), pero para lo que yo espero, no voy mal. Pronto la media se sitúa en unos 30 km/h. Eso significaría hacerlo en 3 horas, cuando yo esperaba casi 3 horas y media…
Empiezan a pasar los kilómetros. Aunque adelanto a algunos, en general soy yo el adelantado. Es verdad que salvo “las motos” (que casi siempre iban en pelotón a pesar de estar prohibido el drafting) no noto que vayan mucho mas deprisa que yo. Pero me van pasando. Yo sigo concentrado en mi velocidad. Voy mejor de lo que YO quería y con eso me vale. Voy bebiendo y tomando geles que nos dan en los avituallamientos. En la segunda vuelta somos menos. De repente veo que el cuentakilometros, en un bache, se ha movido y no va bien (lo mismo me dice que voy a 30 que a 16km/h). Intento no hacerle caso y “sentir el ritmo”. Hay un par de cuestas que pican. No muy largas, pero me las tomo con calma. No hay que vaciarse… Por fin vuelvo a entrar en la zona de enlace hasta el Bike Park. ¡Pufff, menos mal! La bici es a lo que tenia cierto miedo. No solo por ser lo que peor llevaba, también es lo que menos depende de ti: un pinchazo, un fallo mecánico, una caída… Siento alivio. Me bajo de la bici (3:00:04) y trato de andar/trotar hasta dejarla en mi sitio. No noto demasiado mal las piernas… Voy a cambiarme las zapatillas, dejar el casco y coger la gorra.

Empieza la carrera a pie. Esta es mi zona. Hace un mes corrí el maratón de Madrid. Esto es solo la mitad. Me digo a mi mismo que esto lo he hecho muuuuchas veces. Hace mucho calor (luego vería en casa que me queme cual guiri en Mallorca) y encima el GPS decide también fallar. Lejos de enfadarme por eso pienso: “mejor, así no me obsesiono con el ritmo. Voy a correr por sensaciones”. Y las sensaciones no eran malas. Voy pasando a bastante gente. Muchos de ellos andando. Yo noto que voy tocado (¡Claro!) pero no hundido. Es un circuito ida/vuelta de 10.5km al que hay que darle dos vueltas, es decir, cuatro tramos de unos 5 kilómetros. El primero, pienso, es para ver sensaciones. El segundo y tercero es como cualquiera de las cientos de veces que he salido a correr 10k. Y el cuarto, el último, es para disfrutar. A pesar de este engaño mental, se hace largo. Pero ver que voy mejor que muchos me anima. Comparto un par de kilómetros con un chico andaluz. Dice que este es su primer triatlón (¡Cojones!)
Cuando se llega a la mitad se pasa junto a la meta. Es una sensación rara. Te emocionas como si fueras a entrar, pero no puedes… Supongo que es como ver un escaparate de una pastelería estando a dieta. Miro el reloj de meta y, por primera vez, veo que hay una posibilidad real de bajar de las 6 horas. Ya ni siquiera me planteo la posibilidad de no acabar. Ahora hay que aguantar el ritmo para no fundirse. No quiero echarme a andar. Y aguanto para no hacerlo. Sigo con mi norma de beber en todos los avituallamientos. Y como algo (un gel o plátano) en casi todos. Llego al giro del kilómetro 15. Un dj que nos anima pone Train con “Drive by” y canto lo de “Oh I swear to ya, I’ll be there for ya”. Y pienso en Marta y en Kira esperando en la meta… Aquí sé que esta hecho. Empiezo a recordar cuando decidí apuntarme, cuando corrí mi primer triatlón, como hace 15 meses era incapaz de correr 5 kilómetros, de los compañeros del club, de los amigos que me han estado animando, de los entrenamientos con frío y lluvia, de los madrugones… Por momentos me cuesta no echarme a llorar. Pero si de alguien me acuerdo es de Kay. No hay palabras para agradecerle cómo se ha portado conmigo. Cada semana enviándome los entrenamientos, resolviendo mis dudas, perdiendo tiempo conmigo de cosas más importantes… Aquí recuerdo la frase “No corres solo”. Y, aunque este sea un deporte individual, tengo la certeza de que este es un éxito de equipo…
Últimos metros. La Media Maratón va a salir en 2:05:36. Mejorable, pero no esta mal… Llego a la alfombra roja. Es momento de disfrutar. Me cuesta creerlo… Esto se acaba. Voy a ser Finisher… Miro el reloj: 5:53:28.

¡¡¡¡SOY FINISHER, SOY UN MEDIO IRONMAN!!!!

Half Challenge (breve)

Soy Finisher. Después de muchos entrenamientos, mucho esfuerzo y mucho sacrificio puedo decir que he acabado un triatlón Half Ironman.

El tiempo, mejor de lo esperado: 5h 54′

Muy contento con los tres sectores.

Ahora toca descansar unos días en la playa. Cuando vuelva a Madrid caerá la crónica que esto sé merece.

Gracias a todos por los ánimos de los días previos. No es por cumplir. En 6h uno tiene tiempo de acordarse de todos esos apoyos, de esos consejos, de esos mensajes. Gracias!

#retomartinez semanas 19 y 20

Se acabó el entrenamiento de verdad. Ya está todo en las piernas para debutar en un triatlón distancia Medio Ironman. Han sido dos semanas muy duras. Tan sólo un día de descanso (obligado por un viaje… así que no descansé nada). Han caído bastantes kilómetros a pie (horrible la tirada de 14k del pasado jueves, estaba fundido ya antes de empezar), bastantes también en el agua (aunque un oleaje demasiado fuerte no me ha permitido probar el neopreno) y ¡por fin! muchos en bicicleta. Algunos en BTT, pero la mayoría en bici de carretera.

Especialmente contento estoy con el entrenamiento de ayer y sus casi 100km (probando el traje de tri, una pasada!!) sobre la flaca (y luego 1/4 de maratón corriendo a ritmo algo más rápido que el de maratón). Las dudas que tenía en la bici ayer se disiparon por completo. Por fin siento que “he hecho los deberes”. Sí, claro, siempre se puede entrenar más tiempo, más kilómetros, más intenso… Pero estoy bien. He perdido algún kilo más después de Mapoma (y eso me ha ayudado a ser un pelín más rápido, el otro día cayó un mil por debajo de 4′ por primera vez…) y no he tenido ninguna lesión. Tan sólo las molestias normales de tener mucha carga en las piernas. Molestias que cada mañana me hacían pensar “seguro que hoy fallo” pero que al final, uno no sabe muy bien cómo, desaparecen cuando llevas un rato y eres capaz de terminar el entrenamiento.

Lunes: 20′ corriendo + gimnasio + 20′. Unos 7 kilómetros.
Martes: 2800m natación
Miércoles: 11k corriendo + 15k bici (pinchazo y a casa)
Jueves: 2500m natación contínua
Viernes: Descanso (viaje)
Sábado: 12k corriendo
Domingo: 50k bici

Lunes: 8k corriendo
Martes: 50k btt + 7k corriendo
Miércoles: 25′ corriendo + 3×1000 + 20′
Jueves: 2x1500m natación. Y 14k corriendo
Viernes:6x500m natación. Y 20′ corriendo + técnica de carrera + 2000 + 1500 + 1000.
Sábado: 63k bici
Domingo: 98k bici +10.5k corriendo

Running
Total semana: 88.5km
Total: 682.9km/2012: 33.9%

Bici
Total semana: 276km
Total: 1079.9km/2012: 53.7%

Natación
Total semana: 11.300m
Total: 86.400m/212.000: 40.7%

El RetoMartínez consiste en realizar 2012 kilómetros corriendo, 2012 kilómetros en bicicleta y 212 kilómetros nadando a lo largo de 2012

#retomartinez semana 18

Pasada ya la resaca de la maratón (y el constipado que me regaló) ha tocado volver a los entrenamientos “de verdad”. El mal tiempo me ha obligado a abusar de la bici en casa. No me ha venido nada bien porque ese es justo mi punto más débil (no es que tenga tampoco ningún punto fuerte…). Pero tampoco es plan de salir con la lluvia y el viento de estos días y arriesgarse a una caída que pueda acabar con toda la preparación que llevo hasta ahora.

Eso sí, la salida en bici de montaña del martes (64 kilómetros) me da mucha confianza de cara al segmento en bici. Es verdad que la BTT no es igual que la bici de carretera, que la postura es diferente, que las sensaciones cambian… pero cayeron muchos kilómetros siendo “agarrado” por el barro, lo que le da más valor. Lo digo porque al día siguiente lo pagué en el entrenamiento a pie (primero tras Mapoma).

En la piscina siguen las buenas sensaciones. Más de ocho mil metros en tres días. Sin llegar a sufrir. Siempre con ese puntito de poder haber hecho más si hubiera sido necesario que tan buen sabor de boca deja…

Ahora quedan ya sólo dos semanas de carga para Calella. Muy poco. Pero es lo que hay…

Lunes: 90′ bici estática
Martes: 64k BTT
Miércoles: 35′ running + técnica de carrera + 10x100m
Jueves: 3000m swin
Viernes: 3300m swin + 1h rodillo
Sábado: 1h rodillo
Domingo: 2000m swin + 1h bici estática + 8k running

Running
Total semana: 15 km
Total: 594.4km/2012: 29.5%

Bici
Total semana: 191
Total: 803.9km/2012: 40%

Natación
Total semana: 8.300m
Total: 75.100m/212.000: 35.4%

El RetoMartínez consiste en realizar 2012 kilómetros corriendo, 2012 kilómetros en bicicleta y 212 kilómetros nadando a lo largo de 2012

#retomartinez Semana 16 y 17

Se acabaron estas dos semanas raras. La primera, previa la maratón, fue muy suave. Casi no quería entrenar (no por falta de ganas, es que no quería ni cansarme demasiado ni lesionarme). Aún así casi todos lo días hice algo. El día de antes me tocó echar una mano en el lanzamiento de martillo. Unos discretos 15m para cumplir. Al final, el club quedó sexto de Madrid. No está mal… Mejor les fue a nuestras chicas, que quedaron terceras, rozando el segundo puesto. Lo bueno es que ya no tendré que hacer más el ridículo con el martillo… al menos hasta el año que viene.

La semana post maratón ha sido rara. Los primeros días con mucho dolor de piernas (normal), pero ha medida que se iban quitando iba sintiéndome peor. Una bajada de defensas y este tiempo loco tienen la culpa. Nada grave, pero retrasó un poco la vuelta a los entrenamientos y tampoco tengo la sensación de haber descansado al 100%, que sería un buen consuelo.

En cualquier caso, toca ponerse las pilas. Quedan sólo 5 semanas para Calella y lo que haga en este tiempo es decisivo para volver con un “finisher” de las tierras catalanas. Hay que apretar, especialmente en la bici. El maratón (y especialmente el haber acabado tan bien) me han dado un plus de motivación.Ahora hay que traducirlo en kilómetros.

Lunes: 20′ corriendo + abdominales + 20′
Martes: 2900m natación
Miércoles: 25′ corriendo + abdominales + 4 rectas
Jueves: 2000m nadando
Viernes: descanso
Sábado: Competición, Final Liga de Clubs (lanzamiento de Martillo)
Domingo: Maratón de Madrid

Lunes: 20′ corriendo suave.
Martes: Fisio
Miércoles: Descanso
Jueves: 1500m natación
Viernes: Descanso
Sábado: 60′ rodillo
Domingo: 60′ rodillo

Running
Total semana: 56.7 km
Total: 579.4km/2012: 28.8%

Bici
Total semana: 50
Total: 612.9km/2012: 30.5%

Natación
Total semana: 6.400m
Total: 66.800m/212.000: 31.5%

El RetoMartínez consiste en realizar 2012 kilómetros corriendo, 2012 kilómetros en bicicleta y 212 kilómetros nadando a lo largo de 2012

Resaca de un maratón

Pasan los días y poco a poco uno va asimilando lo que pasó el domingo. Las piernas ya van pareciéndose a unas piernas y la cabeza empieza a darse cuenta que ya no hay que pensar para el 22 de abril. Y es que han sido muchos meses en los que el único criterio de casi todo lo que hacía (entrenamientos, carreras, alimentación…) se basaba en si me iba a ayudar o perjudicar de cara al maratón.

Supongo que no es fácil cumplir sueños… Por lo que he leído, es muy habitual tener una pequeña “depresión” postmaratón. ¿Y ahora qué? Ya conozco a alguno que ha dicho que ya, hasta aquí. Que no vuelve a correr un maratón. Que esto es algo que hay que hacer UNA vez en la vida. ¿Y yo? Pues de momento toca pensar en el triatlón de Calella. Queda un mes y hay que seguir entrenando, comprarse el mono, reservar el hotel… Ahora mismo no puedo pararme a pensar en demasiado más. Pero…

Pero no puedo negar que he estado mirando las fechas de los maratones de otoño/invierno. Valencia, Bilbao, San Sebastián o Lisboa son buenos candidatos. ¿Correré alguno de ellos? A saber… Quizá me concentre en ganar velocidad durante el invierno, o quizá en buscar mejorar la marca de 10.000 o de media… Aún no lo sé. Sólo sé que esto no se para.

Crónica de mi Maratón de Madrid

Tras muchos meses de preparación, llegó por fin el día. Con bastantes nervios amanecí a las 7 de la mañana. Un desayuno muy normal (tenía el estómago cerrado), vestirse y a salir. Aparco cerca de la meta, chándal fuera, bien de vaselina, los geles al bolsillo y, ya junto a mi primo (que también debutaba), sin prisa pero sin pausa hacia la salida. Un paso por los baños. Últimos comentarios. El tiempo es ideal para correr. Repasamos la estrategia: muy suave los 6 primeros kilómetros (subida), coger ritmo hasta la media maratón, aguantar en la casa de campo y a partir de ahí (se sale en el kilómetro 32) a sufrir. El objetivo era acabar. A poder ser sin echarse a andar. Y luego, como referencia, las 4 horas…

Empieza la carrera. Suena Ragdog y eso me provoca la primera sonrisa de la mañana. Recuerdo un concierto suyo, hace años, donde sólo eramos 13 personas… Los primeros kilómetros salen lentos, aunque sirvieron para que @surman1 me encontrase, me hizo mucha ilusión. Quizá demasiado, por encima de 6’/km. Pero es el plan. Me repito a mi mismo: “cabeza, guarda fuerzas, te harán falta.” Todo esta en su sitio. En Plaza Castilla veo a @birinea animando. Segunda sonrisa.

En el 10 tomo el primer gel. Voy bien pero hay que asegurarse. Pasado el kilómetro 14 vemos a la novia de mi primo junto a la hermana de este (mi prima, vamos…). Tercera sonrisa. Los kilómetros se me pasan rápido. Y eso que el ritmo no es alto, pero entre la música, la gente, los otros corredores… cuando me quiero dar cuenta llevo ya hora y media corriendo.

El tramo por Fuencarral es muy bonito aunque algo peligroso. Suelo de adoquines, calle estrecha… Llegamos a Gran Vía, Callao, Sol… Miro el reloj y veo que hemos acelerado un poco. Volvemos a la calma. Veo a Birinea por segunda vez (¡qué crack!). Cuarta sonrisa. Poco a poco nos acercamos a la media maratón. Tomo el segundo gel. La pasamos por encima de las dos horas (2:03). No nos importa, las cuatro horas son solo un referente y vamos bien.

Al llegar a la Casa de Campo sé que me espera Dani, un amigo que nos va a acompañar ese tramo en bici. Le busco al entrar pero no está. Me extraña, porque por la noche me había confirmado que venía… hasta que oigo un grito. ¡Ahí está! Quinta sonrisa. La Casa de Campo es cruel. Hay poca gente animando, pica hacia arriba minando las fuerzas… Dani nos da algo de conversación. Nos guarda las botellas de agua, nos anima. Habla por teléfono con Marta, mi chica. “Ahí va, con su eterna sonrisa. Adelantando a gente”. Tomo el tercer gel. Al salir de la Casa de Campo un policía echa a Dani. Le doy las gracias. ¿Y quién andaba de nuevo por allí? ¡¡Birinea!! Sexta sonrisa. Me pregunta cómo voy. “Entero, voy entero”.

Aunque mi primo a estas alturas ya iba tocado. Bajamos un poco el ritmo. Llegan algunas cuestas y no hay que forzar. Yo veo que sigo bien. Él no. Voy intentando animarle, empujarle, darle fuerzas. Pero se ha encontrado con el muro. En el 35 tomo el cuarto y último gel. Le acompaño hasta pasado el 37… pero aquí me dice por tercera o cuarta vez que siga yo adelante. Voy sufriendo más a su ritmo que al mío. Le deseo suerte. Le digo que hay que acabar como sea. Y me lanzo a correr los 4-5 últimos kilómetros solo. Corriendo a poco mas de 5’/km, adelantando a la gente, disfrutando mucho. La zona de Atocha-Retiro es una de mis favoritas de Madrid. Disfruto. Disfruto como nunca lo he hecho corriendo. Voy fuerte. Se que voy a acabar mi primera maratón. No voy a bajar de las 4 horas, pero a pesar de la altimetría voy a correr la segunda media más rápida que la primera. Estoy divirtiéndome. No hay muro, ni sufrimiento. Voy a acabar mi primer maratón con fuerzas. Sé que voy a entrar rápido en El Retiro. No por el tiempo. Quiero darlo todo hasta el final. Me acuerdo de mucha gente, de Kay, de Andrés, de los compañeros del Club de Móstoles, de mis entrenadores, los compañeros del trabajo que en cada café han aguantado mis historias, de todos los amigos que anoche me desearon suerte… Voy pidiendo paso. ¡PIDIENDO PASO! Casi empujando a la gente para hacerme un hueco, porque quiero correr más. Miro el reloj, voy a 4:25 (vale, es un poco cuesta abajo). Veo la meta. Sé que mi familia está por aquí, pero no les veo. Ya está. Voy a ser maratoniano. Soy maratoniano. Grito algo. Ni lo recuerdo… Se me escapa una lágrima junto a la última de las sonrisas. Y por fin, me cuelgan la medalla.

Hace un año esto parecía un sueño. Un sueño lejano… Hoy, tras muchos entrenamientos, tras muchos madrugones, tras correr con frío, con lluvia, con viento, sin excusas para quedarse en casa… es una realidad. No hay secretos. Entrenar mucho y desearlo con todas tus ganas.

Ahora también en Xaora

Hay blogs especializados en política, otros en ciencia y otros en decoración. Lo cierto es que a casi todo el mundo le interesa más de una cosa. Por eso en Xaora vamos a incorporar también una sección deportiva; que no está mal en un blog creado por un tipo que no ha visto un partido de fútbol entero en su vida y cuyo primer artículo de éxito, con 9 años, fue para gritar que los aficionados a él eran idiotas. Otros tiempos.

Eso sí, no aspiramos a competir con las mismas visiones repetidas que se ven en los grandes medios. No se trata de hablar de estrellas o polémicas diarias, sino exclusivamente de eso, de deporte. Y quizá, por qué no, recuperar el buen gusto en el análisis de esta temática.

Se encargará nuestro amigo que más sabe: Antonio Cartier, que lo mismo escribe un cuento infantil que corre una maratón. Él es así.

A partir de hoy también podrás leerme en Xaora. Esto que has leído es la introducción que Jorge Barraza, su creador, me ha hecho. Allí escribiré sobre deporte. No hablaré de las ruedas de prensa de Mourinho, o de la renovación de Guardiola. De hecho, no hablaré sólo de fútbol.

Aquí podeis leer mi primer artículo.

También nos puedes seguir en twitter @XaoraBlog

YPF, desde Argentina.

Gabriel Barzola es un amigo desde hace ya unos cuantos años. Argentino y residente en Buenos Aires. Ha accedido a contarnos, desde el otro lado del charco, como ve él el conflicto de YPF:

Yo no soy amigo de la política, ni de lo políticos, ni de nada que se asemeje. Yo solo puedo opinar desde lo que yo pienso, veo y analizo. YPF. Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Así se llama la empresa que está en boca de todo el mundo y sale en media internet. Leo mucha gente a favor, otras tantas en contra y todo dependiendo del favoritismo político que tengan. Hace años, cuando vendieron media Argentina a capitales extranjeros, a mi me pareció una aberración. Cómo podía ser que no pudieramos hacernos cargos de NUESTRAS cosas. NUESTROS trenes, NUESTROS aviones, NUESTROS recursos naturales. Se vendió TODO. Pero claro, nada de eso era para que nosotros, el pueblo argentino, esté mejor. No, eso acá no se suele hacer. Acá la politica se divide en 2. Los “justicialistas” que se escudan tras la figura del General Perón y Evita, y en realidad solo son una manga de corruptos y ladrones que solo piensan en su bolsillo y los “radicales” y demás partidos políticos, que no tienen ni fuerza, ni poder, ni capacidad alguna de gobernar. Quizás tengan buenas intenciones, o piensen un poco más en el “pueblo”, pero son incapaces de gobernar, mas con los “sindicalistas” que en su GRAN mayoría son todos justicalistas.

YPF es un claro ejemplo “justicalista”. Venden cuando ven que pueden llevarse una buena tajada y se la reparten entre ellos. ¿El pueblo? Bien, gracias. Cuando las papas queman ven que no hay recursos, o que se necesita robar MAS dinero, que hacen? Dan marcha atrás con algo que ellos mismos, años atrás habían consensuado. Una locura. Y cómo nos deja a los argentinos? Como unos completos idiotas.

Yo estoy de acuerdo con que YPF DEBE SER CONTROLADA POR EL GOBIERNO ARGENTINO, o en todo caso, que sea una empresa controlada por empresarios ARGENTINOS, pero no me parece que “expropiarla” sea un buen método. Yo no quiero ser venezuela. Yo quiero a mi pais, pero no así.
Igualmente, España tampoco tiene que ponerse en el papel de “victima”. Bastante dinero han ganado con todo esto y si no quieren dejar la empresa, es justamente porque les da ganancias. Dudo mucho que alguien quisiera retener algo que solo le de pérdidas. España ha hecho muy buenos negocios con Argentina y ahí nadie se quejaba.
Esto no es política. Esto no es Argentina o España. Esto simplemente es dinero con petróleo de por medio. Dinero que el pueblo español no verá reflejado en sus bolsillos. Dinero que el pueblo argentino tampoco verá reflejado en sus bolsillos.
Esto es dinero para los que más tienen y quieren hacernos partícipe a todos de algo que nunca veremos o disfrutaremos.

Paz. 🙂