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Esto no es política

Que no nos engañe nadie: ni los periódicos, ni los telediarios, ni el vecino del quinto, ni los rótulos de la tele. Esto no es política. Ni lo ha sido, ni lo será. Que exista gente que se aproveche de su posición política para hacerse (todavía más) rico, o que quieran lucir relojes de lujo, conducir coches de cientos de caballos, llevarse a la cama modelos, o mover sus contactos para que los jueces no les castiguen, no lo convierte en un asunto político. Están jugando a engañarnos con etiquetas que no existen. Quieren que su mierda consiga, no solo llegar a las narices de todos, también a nuestros trajes. Y yo, lo siento, pero no lo consiento.

Suelo decir que “política es todo”. Porque entiendo la política como toda relación entre personas. No solo al hecho de hacer y deshacer leyes u organizar (y desorganizar) eventos. Pero aquí tengo que hacer una excepción: esto no lo es. Que no te engañen. Que no nos engañen, por favor. Esto son mafiosos, delincuentes, aprovechados, ladrones… la política es otra cosa bien distinta.

Paso Olímpicamente de Gallardón

Alberto Ruiz-Gallardón tiene una cabezonada, un Madrid Olímpico. La política de Gallardón en la capital es propia del mundo antiguo con pinceladas de absolutismo ilustrado: Obras faraónicas y proyectos ambiciosos que ensalcen la figura del alcalde madrileño, todo para el pueblo… pero sin contar con el pueblo.

En Madrid corre poca tinta y mucho cemento. ¿El resultado?: Madrid es el Ayuntamiento con más deuda pública de España con una deuda de 8.000 millones de euros. Esto supone que cada madrileño y madrileña deberían de pagar 2.080 euros para paliar el gasto del consistorio, casi cuatro veces más que la media nacional, y la financiación pasa por los radares de los túneles de una M-30 soterrada.

Visto así, puede entenderse la candidatura de Madrid para los Juegos de 2012 y 2016. ¿Qué mejor manera de tapar agujeros y dar a conocer al mundo las ambiciones y “esperanzas” del alcalde-faraón Gallardón que con unos Juegos Olímpicos? Pero el COI es más difícil de convencer que los magistrados que paran las elecciones en Caja Madrid. Así pues, al final, la candidatura de Madrid 2016 ha podido costar unos 600 millones de euros, con un programa que tenía en contra la rotación de continentes y la experiencia de Singapur. El sueño Olímpico de Gallardón ha costado la creación de instalaciones sin mucho uso práctico por los vecinos de los alrededores de las mismas, muchas prisas y ganas de atar una candidatura antes de las elecciones de 2011. El alcalde-faraón quiere colgarse la medalla de traer a Madrid los Juegos ya que desde Génova no le conceden un puesto en las listas al Congreso. Aunque sea poco Olímpico buscar la gloria personal en detrimento de tu país, tu ciudad y los ciudadanos de la misma, el PP de Madrid critíca la subida de impuestos y el Plan E, pero ve con buenos ojos el aumento de la presión fiscal y la creación de infraestructuras públicas si ellas son para traer unos Juegos de menos de un mes de duración. Al PP de Madrid, Gallardón a la cabeza, le encaja el triunvirato Juegos-Deuda-Crisis, un podium poco olímpico y muy populista pero, sobretodo, récord del mundo en hipocresía.

Medina, para Público
Medina, para Público

Como dijo el propio Gallardón ante el COI en Copenhague, su dedicación estos últimos meses ha sido perseguir por los 5 continentes a los miembros del COI, cuando las necesidades de Madrid son muchísimo mas vitales y prioritarias a la hora de necesitar la presteza y atención del alcalde-faraón. El sueño olímpico, cargado de optimismo desmedido por parte de Alberto Ruiz Gallardón, ha aumentado la deuda del Ayuntamiento, de todos y cada uno de los madrileños y madrileñas, descuidando las funciones por las que unos le votaron y que todos necesitamos.  Quizás una bofetada le baje del Olimpo.

Post a medias con Kutxu

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Me odio

Odio la tele. Al menos la tele que tenemos últimamante. Esa mal llamada telebasura. Al fin y al cabo, la basura, antes de serla, es útil. Apenas veo las retransmisiones deportivas y las noticias. Las series y películas prefiero verlas en el ordenador. De los programas ni hablar…

telebasura

Pero también estoy empezando a odiar a aquellos que en sus columnas y en sus tertulias no saben hacer otra cosa que hablar mal de la telebasura. Esa que deben ver a menudo, porque se saben todos sus guiones, protragonistas y chistes. Retroalimentan a la fiera a la que, como una musa de rostro desfigurado, escriben. Y que les da de comer.

Seguramente yo esté haciendo ahora lo mismo que ellos, por lo que he llegado a la conclusión de que me odio a mi mismo. Eso sí, mi tele está apagada.

Gallardón, ¿ahora qué?

Creo que todos los que me habeís seguido por twitter o facebook no tendreís ninguna de que tenía mucha ilusión de que Madrid fuera la sede de los Juegos Olímpicos. Pero no ha sido así. Y reconozco que la candidatura ha sido muy buena. Pero no ha ganado.

gallardonmadrid2016

Y ya comenté aquí que el propio Gallardón dijo que “Si no logramos los Juegos Olímpicos, soy consciente de no habré cumplido mi gran objetivo”

Así que ahora solo le queda decidir: ¿va a empezar a actuar como alcalde o va a dimitir?

Emprendedores que acaban

Hace unos días leí en twitter un comentario* que me ha estado rondando la cabeza todos estos días. Decía algo así como que estaba cansando de tanto emprendedor y ningún finalizador.
No sé si tendrá algo que ver, pero anoche, mientras escuchaba la radio, en la que una mujer se quejaba de un ERE en su empresa, la recordé. Y pensaba que en este país faltan muchos finalizadores. Pensaba que entre tantos ERE´s no se conoce ningún (a lo mejor existe, pero a mi no me ha llegado) caso donde los trabajadores decidan tomar las riendas de la empresa, o montar una nueva, o una parecida.

Y aún por encima, en estos tiempos de crisis todos estamos esperando a que nos caiga el trabajo del cielo. Y así criticamos al político de turno (ya sea Zapatero, nuestro presidente de comunidad o nuestro alcalde) que nos caiga mal y muchos de los que podrían montar su empresa, su pequeño (o gran negocio) no lo hacen.
Por supuesto que no todo el mundo está preparado para hacerlo. Y por supuesto que es obligación de los políticos poner en marcha las medidas para empleo. Pero quizá sea momento de que los ciudadanos tomemos un papel activo en nuestras vidas.

*Si lee esto el autor, que me perdone, porque no recuerdo quien fue.

Definición de Crisis

Según RAE:

(Del lat. crisis, y este del gr. κρίσις).

1. f. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente.

2. f. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales.

3. f. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese.

4. f. Momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes.

5. f. Juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente.

6. f. Escasez, carestía.

7. f. Situación dificultosa o complicada.

Según BBVA:

53 millones de euros para un jubilado de 55 años.

José Ignacio Goirigolzarri
José Ignacio Goirigolzarri

Responsabilidad

En estos momentos en los que algunas de las decisiones del gobierno de Zapatero no me están convenciendo del todo, me he puesto a pensar en un momento que creo que no olvidaremos ninguno de los que nos interesa la política: cuando pidió perdón en el Congreso.

Y me ha venido esa imagen a la cabeza al pensar en cómo ninguún dirigente autonómico reconoce una mala gestión y que el paro en su comunidad es, en parte, culpa suya. Igual que antes salían a ponerse medallas.

Y me viene esa imagen cuando pienso en lo que cuesta a los dirigentes políticos cortar cabezas de políticos con más imputaciones que informes sobre leyes en su mesa.

Y me viene esa imagen al ver hace poco a Rajoy negar que Camps hubiera mentido al decir que pagaba sus trajes.

¿Dónde quedó la responsabilidad?

Canción de las redes sociales

El viernes tuve el placer de ver en directo a Love of Lesbian. En un momento del concierto (genial, por cierto), su cantante, Santi Balmes anunció que iba a cantar la canción de las redes sociales:

(cántese como Hola don Pepito, hola don José)

Hola Mister Facebook

Hola myspace

Pasó usted por mi twitter

Por su twitter yo pasé

Me ha usted agregado

Sí le agregué

Adiós Mister Facebook

Adiós myspace

Las estadísticas no son argumentos

De un tiempo a esta parte vengo notando que tanto en los debates privados, como en los públicos, como lo publicado en los medios de comunicación basa todo en los datos, en las estadísticas. Y eso está muy bien cuando, simplemente, nos quieren informar de los resultados de esas estadísticas. Pero generalmente se va un poco (o un mucho, depende el caso) más allá y se nos dan conclusiones.

Uno podría pensar que esta tendencia es buena, porque se habla más y mejor informado, pero a mi me parece peligrosa. Las cosas son buenas o malas, morales o inmorales, justas o injustas en sí mismas, independientemente de a cuanta gente afecten o de cuanta gente esté de acuerdo.

Pongamos un ejemplo: ¿hay que combatir el hambre? Sí. Y si dentro de X años apenas quedasen unos cientos o miles (comparados con los cientos de millones que hay ahora) ¿dejaría de importarnos que haya gente que pase hambre?

Otro ejemplo: Hace no demasiado oí de una feminista la frase “la Igualdad llegará cuando en el Parlamento haya un 50% de mujeres”. Pues lo siento, pero no. La Igualdad llegará cuando no contemos cuantas personas de cada sexo hay y sólo pensemos en si están preparadas o no. Y será un 50, un 25 o 100% de mujeres. Pero no, el dato no es el argumento.

Las estadísitcas están bien para que tengamos una noción de la realidad. Para saber cuanto esfuerzo tenemos que poner. Quizá incluso para decidir prioridades. Pero nunca, nunca, son argumentos en sí mismos.