Yo apoyo a Garzón

… o más bien, apoyo la causa que defiende Garzón. Y es que no me gusta personificar. No por nada. Pero luego te llega cualqueier tertuliano y te dice «pues cuando lo del GAL y blablablablabla». ¿Y qué me importa a mí eso? ¿Tiene algo que ver aquello con esto? No. Por eso, si el juez se llamase Paco Palotes Largos o María Fulanita Menganita estaría diciendo exactamente lo mismo.

Así que resulta que, más allá de nombres de unos y rencores antiguos de otros, nos encontramos frente al único juez que se ha atrevido a investigar qué pasó realmente en esa oscura etapa de España que se inició hace ya más de 70 años. Y son hoy los herederos de aquellos que se levantaron anteponiendo las armas a los votos, los que se querellan contra el juez que pretendió rebuscar en las cunetas los restos de muchos de nuestros antepasados, aquellos que defendían el voto pero no tuvieron suficientes armas. Por si alguien tenía alguna duda, el franquismo en España no murió con Franco.

Fuera de nuestras fronteras los medios y los juristas internacionales se han llevado las manos a la cabeza. Muchos de estos juristas presentaron escritos en favor de Garzón, pero se han desestimado. ¿Por qué? Porque no decían lo que a algunos les interesaba. Y como a los medios no se les puede desestimar, ahora el Supremos ha decidido citar a la prensa extranjera a una reunión informativa.

Y en este apoyo a Garzón están los sindicatos, los artistas y la universidad. Es decir, el trabajo, el arte y el pensamiento. Representaciones estas que no se ciñen a lo estrictamente económico, único territorio donde la derecha siente que juega en casa, y ha decidido arremeter contra estos grupos. Citando a Chus Greciet: Y les atacan como les ha atacado también la número dos del principal partido de la oposición, Dolores de Cospedal, quien no ha dudado, náuseas aparte, en calificar de «antidemocrático» el acto de los sindicatos ayer, en la Universidad Complutense. Qué casualidad, Cospedal, del mismo partido que quien apoyó y justificó el uso de la violencia contra el Rector de la misma Universidad no hará ni medio mes.

«Antidemocrático». Suena a parodia. Y precisamente hoy, 14 de abril, que recordamos a esa República en la que se podía elegir democráticamente al Jefe del Estado. Suena a parodia que sea antidemocrático reunirse y expresar ideas, opiniones. Y es que, seguramente, este país no sea más que una parodia donde algunos muertes siguen pisoteando los huesos de otros muertos y los derechos de sus hijos.

País!!