Menos prejubilaciones

Hace no demasiado, pedía con urgencia una renovación en el gabinete de prensa de Moncloa. Y una vez más el Gobierno ha cabreado a la ciudadanía sin hacer nada. Otro globo sonda que toca las fibras más sensibles y luego ya veremos qué pasa. La imagen del Gobierno no es buena y va a peor. Al final, la reforma que se haga puede que llegue a ser incluso buena, pero desde el minuto cero ya tienes a toda la opinión pública en contra.

La posible reforma de la edad de jubilación, aumentándola, me parece un desacierto. Sé que algunos compañeros creen que es mejor que sea el PSOE quien tome las riendas de ciertas medidas antes de que el PP lo haga (en el más que probable caso de que llegue a gobernar dentro de dos años). Otros prefieren la opción intermedia que propone el PSM: Jubilación voluntaria hasta los 67.

En primer lugar, el debate debe ser mucho más amplío. Todos tenemos claro que no es igual el desgaste físico de un profesor o un administrativo que el de un albañil o minero. Por tanto, deberíamos regular diferentes tipos de edades según los trabajos. Pero lo que me hace estar en contra de esta medida son dos aspectos que deberían ser considerados antes:

– Prejubilaciones: Todos sabemos que muchísima gente llega a su jubilación antes de los 65 años. El control debería ser mucho mayor y debería estar mucho más justificado.

– Economía sumergida: Hace no mucho el ministro Corbacho se aventuraba a decir que ésta rondaba el 20%. Sea un poco más o un poco menos, es una economía que, además de llevar a los trabajadores a una falta de seguridad, no paga impuestos de ningún tipo.

¿Sería tan difícil y tan impopular atacar estos dos problemas con seriedad en primer lugar? Si después vemos que aún ni así llegan nuestras cotizaciones para pagar las jubilaciones, solo entonces, nos planteamos una subida de la edad.