Luces de hipocresía

Mientras las editoriales de todos los periódicos critican el desastre de la Cumbre Climática de Copenhague y todos nosotros nos llevamos las manos a la cabeza con su ineptitud y su avaricia y todas esas cosas que solo vemos en los demás, nuestras calles, nuestros balcones y nuestros salones están iluminados como siempre. Algunos en nombre del consumismo y otros en nombre de las tradiciones. Pero todos iluminados.

Luego diremos que la culpa es de los políticos y que nosotros somos buenas personas. Y ya con la conciencia tranquila nos acercaremos a nuestro Belén y a nuestro árbol y encenderemos todas sus luces de colores diciendo: Feliz Navidad.