Motivos para interesarte por la política

Porque todavía hay gente que pasa hambre.
Porque todavía hay mujeres que cobran menos (sueldo) y más (de sus “parejas”)
Porque todavía hay niños que no van al colegio.
Porque todavía queda mucha gentuza por quitar.
Porque la política es relacionarse. Y cada día nos relacionamos más entre otros.
Porque para algunos no existimos.
Porque si tú no te interesas, ellos seguirán robándonos a todos.

Porque no, no todos somos iguales.
Porque sí, hay muchos políticos que no salen en la tele. Simplemente trabajan.

Porque todavía tenemos sueños que cumplir. Muchos.
Porque todavía queda mucho por hacer. Mucho.

Esto no es política

Que no nos engañe nadie: ni los periódicos, ni los telediarios, ni el vecino del quinto, ni los rótulos de la tele. Esto no es política. Ni lo ha sido, ni lo será. Que exista gente que se aproveche de su posición política para hacerse (todavía más) rico, o que quieran lucir relojes de lujo, conducir coches de cientos de caballos, llevarse a la cama modelos, o mover sus contactos para que los jueces no les castiguen, no lo convierte en un asunto político. Están jugando a engañarnos con etiquetas que no existen. Quieren que su mierda consiga, no solo llegar a las narices de todos, también a nuestros trajes. Y yo, lo siento, pero no lo consiento.

Suelo decir que “política es todo”. Porque entiendo la política como toda relación entre personas. No solo al hecho de hacer y deshacer leyes u organizar (y desorganizar) eventos. Pero aquí tengo que hacer una excepción: esto no lo es. Que no te engañen. Que no nos engañen, por favor. Esto son mafiosos, delincuentes, aprovechados, ladrones… la política es otra cosa bien distinta.

Responsabilidad

En estos momentos en los que algunas de las decisiones del gobierno de Zapatero no me están convenciendo del todo, me he puesto a pensar en un momento que creo que no olvidaremos ninguno de los que nos interesa la política: cuando pidió perdón en el Congreso.

Y me ha venido esa imagen a la cabeza al pensar en cómo ninguún dirigente autonómico reconoce una mala gestión y que el paro en su comunidad es, en parte, culpa suya. Igual que antes salían a ponerse medallas.

Y me viene esa imagen cuando pienso en lo que cuesta a los dirigentes políticos cortar cabezas de políticos con más imputaciones que informes sobre leyes en su mesa.

Y me viene esa imagen al ver hace poco a Rajoy negar que Camps hubiera mentido al decir que pagaba sus trajes.

¿Dónde quedó la responsabilidad?