Me odio

Odio la tele. Al menos la tele que tenemos últimamante. Esa mal llamada telebasura. Al fin y al cabo, la basura, antes de serla, es útil. Apenas veo las retransmisiones deportivas y las noticias. Las series y películas prefiero verlas en el ordenador. De los programas ni hablar…

telebasura

Pero también estoy empezando a odiar a aquellos que en sus columnas y en sus tertulias no saben hacer otra cosa que hablar mal de la telebasura. Esa que deben ver a menudo, porque se saben todos sus guiones, protragonistas y chistes. Retroalimentan a la fiera a la que, como una musa de rostro desfigurado, escriben. Y que les da de comer.

Seguramente yo esté haciendo ahora lo mismo que ellos, por lo que he llegado a la conclusión de que me odio a mi mismo. Eso sí, mi tele está apagada.