Gallardón, ¿ahora qué?

Creo que todos los que me habeís seguido por twitter o facebook no tendreís ninguna de que tenía mucha ilusión de que Madrid fuera la sede de los Juegos Olímpicos. Pero no ha sido así. Y reconozco que la candidatura ha sido muy buena. Pero no ha ganado.

gallardonmadrid2016

Y ya comenté aquí que el propio Gallardón dijo que “Si no logramos los Juegos Olímpicos, soy consciente de no habré cumplido mi gran objetivo”

Así que ahora solo le queda decidir: ¿va a empezar a actuar como alcalde o va a dimitir?

16 Respuestas to “Gallardón, ¿ahora qué?

  • Dimitir por esto? Vaya cosassss….

  • Justamente es lo contrario, dimitir “por todo lo demás”

  • ¿?¿?
    Será tan buen o mal alcalde con o sin las Olimpiadas.
    ¿En serio quieres que dimita por no haber conseguido las olimpiadas?

    Ni que la gente le hubiera elegido alcalde de Madrid para que consiguiera las olimpiadas!

  • Gallardón tiene mayoría absoluta que representa que los madrileños le apoyaron, ZP no. Prefiero no hablar de ZP,.. “por todo lo demás”… obviar una crisis, no cumplir con el pleno empleo,.. etc; eso dónde se le quedó? Lo siento.

  • Efectivamente, la gente no le eligió solo para las Olimpiadas. Pero es lo que Gallardón ha estado haciendo.
    La frase “Si no logramos los Juegos Olímpicos, soy consciente de no habré cumplido mi gran objetivo” no es mía. Y como ya dije entonces, me parece fatal que un alcalde se centre solo en una tema, por muy grande y bonito que sea (que lo es)

  • Habría entonces que plantearse si toooooodo el trabajo de Gallardón ha sido y será por conseguir unas olimpiadas,…. cosa que dudo.

    Sería más distinto tu comentario si las hubiera conseguido? Perdona pero es que con eso me lío….

  • Seguiría sin estar de acuerdo en el objetivo, pero al menos lo habría logrado.

  • Estoy totalmente de acuerdo con el comentario #2 que ejerza o que dimita por todo lo demas o más bien por todo lo que no ha hecho durante estos largos años de esperanzas frustradas, ¿quién nos devuelve ahora el tiempo perdido entre las olimpiadas, la dejadez y el pasotismo?

  • Todos queríamos que ganase Madrid, era una gran candidatura, una excelente oportunidad y una representación de un trabajo bien ejecutado y definido. Sin embargo, ha ganado Rio. Felicidades para la ciudadanía de Rio de Janeiro que podrán disfrutar de un avance similar al vivido en la España de principios de los 90 cuando los juegos se celebraron en Barcelona.
    Como dije el martes y había publicado hace quince días en la revista dossier empresarial, cualquier equipo directivo debe apostar por la perseverancia en una acción, ya que es el intento de lograr la excelencia y la consecución de un éxito, motivo suficiente como para ser dignos de elogio y admiración. Nadie puede ser castigado por intentar alcanzar lo mejor, eso es propio de líderes.
    Sin embargo, todo riesgo conlleva sus consecuencias. Y esas consecuencias deben ser asumidas.
    La candidatura de 2016 han llevado a un endeudamiento de la ciudad de Madrid a unos niveles escalofriantes. Hasta el punto de que a finales de 2009 es muy probable que la deuda municipal supere ya la increíble cifra de 8.000 millones de euros. Es decir, alrededor del 154% de sus ingresos corrientes, y muy por encima del 110% que la Ley de Haciendas Locales impone como techo de deuda en relación a los ingresos corrientes.
    Se trata, con diferencia, del mayor endeudamiento de un ayuntamiento español, y para hacerse una idea de lo que representa hay que tener en cuenta que supone diez veces más de lo que adeuda la ciudad de Barcelona, el segundo municipio con mayor población del país. O lo que es lo mismo, la capital debe más que la comunidad autónoma de Andalucía, que tiene una población dos y veces y media superior a la del municipio de Madrid.
    La apuesta era legítima, la perseverancia admirable. Durante días, la ciudadanía de toda España quería conseguir ese sueño. Entendía que la apuesta por unas infraestructuras avanzadas, que una delegación de 400 personas, unos costes de cientos de millones de euros estaban compensados por la consecución de dicho sueño. Madrid 2016.
    Pero no ha podido ser y si todos y todas hemos apoyado este proyecto y no ha existido fractura interna, es necesario que todos y todas comencemos a pedir que se asuman las consecuencias de dicho fracaso. Porque la victoria hubiese sido ser designados y por lo tanto, cualquier otro puesto una derrota. Pueden justificar que la imagen se ha vendido con dignidad, pero conozco estupendas agencias de publicidad que lo hubiesen conseguido de forma más barata. Pueden argumentar que la ciudad gana en infraestructuras, pero algunas de ellas no eran necesarias y sí los colegios, guarderías o becas que se han postergado por dichas obras. Incluso, algunas personas pueden decir que si estábamos todos unidos, ahora no es justo que pidamos rendir cuentas. Pero es ahí donde está la perversión.
    Cuando alguien toma un riesgo, podríamos no ser leales, pero lo hemos sido. Todos y todas. Eso no justifica que las consecuencias las tengamos que pagar todos y todas, eso ya lo hacemos con nuestros impuestos. Significa que ha llegado el momento de iniciar un momento de reflexión y que las personas que no han conseguido que este sueño torne en realidad justifiquen o en el caso más extremo, paguen las consecuencias de ese riesgo.
    Algo lógico si pensamos en la empresa privada. Un jefe de márketing decide lanzar una campaña que fracasa, es despedido. Un comercial que innova en sus técnicas online y no obtiene éxito, su comisión bajará considerablemente….
    Algo lógico si lo pensamos en el deporte. Una nadadora que sustituye a otra en un relevo y no llega a su nivel o un jugador de fútbol que decide tirar el penalti decisivo y lo falla… Sus nombres están marcados.
    Algo lógico si pensamos en la vida. Si apuestas por algo, arriesgas y fallas, las consecuencias emocionales suelen ser terribles.
    Entonces ¿Porqué en política no va a ser así?
    Madrid merecía los juegos. Madrid es una gran ciudad. Madrid ha evolucionado tremendamente estos últimos ocho años en infraestructuras e instalaciones. Sin embargo el proyecto ha sido derrotado y el gasto ahora es injustificado. La ciudadanía no puede una vez más asumir los fracasos y pagar los platos rotos de lo que ha sido una gran fiesta para algunos. La desilusión, la frustración, la rabia y la tristeza están ahora en la mente de toda esa ciudadanía que ven que una vez más su sueño se les escapa por sus madrileñas calles. Me gustaría comprobar que tenemos unos políticos valientes que toman las riendas de esta situación y demuestran su altura personal y profesional. Personas que sepan compensar con solvencia y eficacia a los españoles y españolas que tanto les han apoyado en sus riesgos. Necesitamos la satisfacción de palpar que no existen personas de primera y de segunda en esta sociedad, sean políticos o no. Quien ha tomado los riesgos debe acarrear las consecuencias. Si nadie duda de quien se hubiese colgado la medalla olímpica, espero que ahora ese alguien sepa bajar del podio y actuar con coherencia. Una coherencia a la que cualquier persona está sometida en la vida.
    Madrid ha sido un dulce sueño del que yo me siento orgulloso y felicito a Rio de Janeiro por su merecida victoria.
    Pero ha llegado el momento de la reflexión y de saber, ¿Qué vamos a hacer ahora?

  • Muchísimas gracias por tu estupenda reflexión Rubén. De verdad.

  • Pedir la cabeza de Gallardon ahora me parece ventajista. Por que no pedis la dimision de ZP que esta incumpliendo promesas electorales o al señor ministro de economia que se rio de Pizarro en el debate pre elecciones cuando este le dijo que iba a haber una recesión.

  • Porque ZP, además de la economía, dirige un Gobierno que está elaborando leyes.
    ¿Alguien me puede decir una medida del Ayto de Madrid, además de la subida en la tasa de basuras?
    Y hablando de Pizarro, ¿dónde está?, ¿por qué Rajoy le tiene escondido?

  • Sigo creyendo que ha liderado un gran proyecto y que ha sido bueno para la ciudad, no creo que deba dimitir.

  • No me puedes negar que han engañado a todos los españoles cuando prometen algo que es mentira o cuando les advierten de una crisis que no ven venir y se rien

  • Yo entiendo (y esto me vale para todos) que hay promesas diferentes. Si yo digo que voy a construir X es una promesa “fácil” de hacer y demostrar. Si yo prometo la paz, o el pleno empleo, o… es bastante más complicado, porque no depende de una única acción de Gobierno.

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