Malos Aires

Sé que es un mal día para contar cualquier otra cosa que no sea sobre el golpe de estado, Tejero, Suárez, la guardia civil y todos las medallas los valores democráticos que nos queremos poner.

El caso es que me gusta ir un poco contracorriente, a veces viene bien. Liados en el día a día y en las noticias, me ayuda a ver las cosas con otra perspectiva. Tampoco es que haga nada especial, de hecho, alguno dirá que, simplemente, voy con retraso. Puede ser.

Y es que, tras unas semanas donde el aire estancado ha provocado unos más que preocupantes niveles de contaminación* en Madrid (y también en Barcelona, y seguramente más sitios…) volvemos a respirar (es un decir) aire limpio no estancado. ¿Y ahora qué? Pues ahora nada. Mientras duró la nube se debatió mucho sobre si peatonalizar el centro (ojalá), poner peajes (yo los pondría para el interior de la M-30), algún comentario sobre los carriles bici (¿dónde estará aquel plan de alquiler de bicis del Ayuntamiento?) y echar las culpas a Zapatero (lo del PP con el Presidente del Gobierno empieza a ser como un gag de Muchachada Nui).

¿Y qué se hará? Pues seguramente nada. Y menos este año de elecciones, donde hay que tratar de tener contento al personal, y quizá hablar de ciertas cosas quite votos**. Pero hay que hacerlo. Habrá que hacerlo. Por mucho que Gallardón nos enseñe su iPhone o que Botella diga que no es para tanto, sí que lo es. Es salud. Bastante tenemos con ver como se privatizan los hospitales, para no poder actuar (y tratar de evitar) llegar a ellos.

*Ya saben que la contaminación no la provocan los coches ni las fábricas. Es todo culpa del aire…

** Si por hablar de políticas de medio ambiente/salud se pierden votos es que tenemos una ciudadanía idiota y/o unos políticos idiotas.

…y papá Estado dijo No a Gallardón

No es la primera vez que este espacio nombro a Gallardón (al que, las pocas veces que le nombro, le pongo de banda sonora “Desaparecido” tras su fracaso en sus tentativas con los JJOO. Fracasos que dijo que asumiría dimitiendo y luego no ha hecho…). Y de sobra es conocido que no está entre mis políticos más afines. Es cierto que dentro del PP tiene una imagen de progre (solo hay que repasar las entrevistas a Rajoy y al propio Alcalde de Madrid) que tampoco es tan real, pero lo verdaderamente preocupante, como madrileño, es ver lo derrochador que es.

Madrid tiene una deuda 7.145 millones de euros. Una deuda que era alta pero se multiplicó con la construcción de los túneles de la M-30. Una M-30 que, es cierto, está mucho más bonita, pero que sigue sufriendo atascos y que no ha venido a resolver los problemas de movilidad que nos prometieron. Y que ha supuesto, como vemos, una deuda desorbitada. Las consecuencias de esta deuda no son sólo pagar más (tiempo) y más (intereses), sino que ya no tenemos dinero ni para proveedores (ese fue el lamento quejicoso de Gallardón en la rueda de prensa en Moncloa) ni para tener instalaciones abiertas. Ese es el verdadero precio que nos ha costado Gallardón a los madrileños.

Y esta bien ver llorar a Gallardón por algo que veníamos reclamando desde hace tiempo: que dedicase el dinero a otras prioridades (véase educación, deporte, sanidad, accesibilidad para minusválidos…). Y digo que esta bien porque en el imaginario colectivo (y Rajoy quiere hacer bandera de ello) siempre se dice que la derecha gestiona mejor los recursos. A veces, no hay nada como la puta realidad como para desmitificar.

Reflexiones sobre la bajada del transporte público

Leía hace poco en ecomovilidad.net que el metro de Madrid sigue perdiendo pasajeros. La cifra anda en casi el 6% y es el tercer año consecutivo que pierde pasajeros. Nada más leer esto pensé: “imposible, en época de crisis la gente deja en casa el transporte caro (coche) y usa el barato (metro).”

Esta conclusión puede ser simple, pero es un comportamiento comprobado que el factor económico influye en un alto porcentaje en nuestras decisiones a la hora de tomar un transporte u otro. Obviamente, de este análisis (casero) se quedan fuera aquellas personas que no tengan opción de desplazarse en transporte público por ausencia de este. Pero veamos los factores que tenemos que a mi entender explican este descenso y los que lo niegan:

  • Descenso del trabajo: Al aumentar el paro, mucha gente se queda en casa y por tanto deja de necesitar tanto transporte público como privado.
  • Trasvase metro -> carretera: Podríamos pensar que al disminuir la cantidad de coches en carretera, muchos usuarios hubiera optado por volver al coche, ya que existirían vacantes. En Madrid esto es imposible en hora punta, donde siempre encontramos atascos. En hora valle quizá haya podido haber algo, pero no sería especialmente significativo (por la propia definición de hora valle)
  • Descenso de la renta: Como decía antes, el factor económico es clave en la movilidad. Al desplazarnos hacemos (aunque no lo sepamos) una pequeña ecuación tiempo/euros. El coche suele aportar menos tiempo y más gasto, así que en tiempos de crisis, cuando mucha gente tiene menos recursos, a la hora de realizar un desplazamiento, este debería ser en transporte público.

Estos factores, sin tener los datos concretos, me llevan a pensar que es lo comido por servido. Así que ¿cuáles pueden ser los otros elementos?

  • Mala planificación de obras: En los últimos tiempos Metro ha realizado muchas remodelaciones (necesarias) que han obligado a cortar líneas durante varios meses. Seguramente muchos de esos usuarios ha podido encontrar caminos alternativos, pero otros habrán tenido que recurrir al coche. Y seamos sinceros, es muy difícil pasar de la comodidad del coche a lo apretado de un metro.
  • Mala planificación de nuevas estaciones: Muchas de las estaciones que se han acabado en los últimos años no dan un servicio real. Están ahí, abiertas, esperando que a su alrededor se forme algo parecido a una civilización. En realidad, esto no puede suponer una merma de viajeros, pero sí un no-aumento de ellos.
  • Cambio cultural: No nos vamos a engañar, cada día somos más señoritos y somos mucho más dependientes de ciertos lujos y, sin duda, el coche es uno de ellos.

Nada de lo anterior parece dar en el clavo de por qué una bajada tan grande y tan continuada. Y es que a mi entender, es un fallo global de la planificación de metro. El usuario de metro (transporte público en general) es frágil y necesita unos incentivos que no se han dado:

  • No siempre se ha tenido la puntualidad necesaria
  • No se ha conseguido evitar las aglomeraciones de hora punta (sí, vale, no es fácil…)
  • Los precios han aumentado todos los años. A veces incluso dos veces. Eso ha hecho al coche más competitivo.
  • Falta de parkings disuasorios, donde uno pueda dejar su vehículo y usar el transporte público.
  • Falta de un billete común (para poder hacer transbordo intermodales) entre metro, bus y cercanías. Esto solo lo puedes hacer si tienes abono
  • ¿Siguen siendo útiles las tarifas por coronas o son un impedimento para aquellos que viven más lejos y que, por tanto, necesitan mayores incentivos para usar el transporte público?

La carta de Ana Botella (2ª parte)

Como muchos de vosotros recordareis, el último post estaba dedicado a una polémica surgida a raíz de unas (supuestas) declaraciones de Ana Botella en las que decía que los indigentes dificultaban las tareas de limpieza.

Como el objetivo de la petición no era (como algunos han entendido) un ataque al Ayuntamiento de Madrid, sino una defensa a las personas sin hogar, y tras haber leído todos los comentarios que por aquí, twitter, facebook y mail nos habeís hecho llegar, hemos decidido crear una nueva petición donde el Ayuntamiento de Madrid se comprometa a doblar los equipos de calle del Samur Social, pasando de 12 a 24.

¿Por qué esta petición? Hemos consultado con ONG´s involucradas en este tema, y es una de las ideas más factibles a corto plazo. Construir o habilitar nuevos albergues es algo que lleva mucho tiempo, y en una situación de crisis era fácil que obtengamos la respuesta: no hay dinero. Por supuesto que eso mismo nos pueden decir para no contratar a más personal, pero el gasto, obviamente, es mucho menor. Además, ante la inminente llegada del invierno sería mucho más efectivo esta medida, ya que sería imposible tener un centro acondicionado en apenas mes y medio.

Espero que todos os animeis a firmar (aquí mismo, en la barra de la derecha) a ver si conseguimos algo.

La carta de Ana Botella

Como muchos de vosotros sabeís, hace unos días, Ana Botella declaraba en el pleno del Ayuntamiento de Madrid que “Los sin hogar son una dificultad añadida para mantener la limpieza”. Al menos así lo recogían muchos medios de comunicación. Fue por ello por lo que, mediante Actuable, promovimos una campaña para que pidiese perdón. En estos momentos, más de 330 personas han firmado y mandado un mail a Ana Botella. Y es por ello, por esa iniciativa y esa presión de todos por la que ayer recibí este mail de su parte. Lo pongo tal y como lo recibí, sin añadir ni quitar una coma.

Estimado Sr. Cartier:

He recibido la carta que ha promovido desde la página web www.actuable.es dando por cierta una interpretación que hicieron determinados medios de comunicación de mis palabras en la Comisión Permanente de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid.

Es absolutamente falso que haya responsabilizado de la suciedad a las personas sin hogar. Es algo que iría en contra de mis valores más profundos. La dignidad de las personas sin hogar no sólo es una convicción moral para mí, sino también un compromiso político.

De hecho, en mi etapa al frente de los Servicios Sociales fue prioritario conseguir que todas y cada una de las personas sin hogar recibiera atención social y que ninguna tuviese que dormir en el metro durante el invierno, como ocurría antes.

Entre otras actuaciones hubo que construir nuevos centros de acogida y crear un nuevo servicio como el Samur Social que llevase los servicios sociales del Ayuntamiento allí donde se más se necesitaban. No fue una tarea fácil pero es una de la que más orgullosa me siento.

Madrid es hoy una de las ciudades que más atención presta a las personas sin hogar. Desafortunadamente no ocurre así en otras ciudades cercanas. Como pudimos saber el invierno pasado, en Leganés, por ejemplo, no cuentan con un centro de acogida, aunque sí con un albergue para perros.

En este sentido, también pudimos conocer que la Concejala había rehusado su construcción “porque ello atraería la pobreza” a su ciudad. Una declaración que naturalmente había que interpretar en el buen sentido porque se trataba de una política de izquierdas. Muy distinto sería si fuese Partido Popular, naturalmente que sí.

Con todo, daré por bien empleada esta absurda polémica si sirve para dar mayor visibilidad social a las personas sin hogar que tanto precisan nuestra atención.

Un cordial saludo,

Ana Botella

Una vez leída, solo voy a hacer un par de conclusiones:

  • En primer lugar, agradecer que haya dado una respuesta. Aunque entiendo que es obligación de todos los políticos contestar a sus ciudadanos, no todos lo hacen.
  • En segundo lugar, acalarar que nosotros no nos hemos inventado nada. Han sido los medios de comunicación los que señalaban esa frase, indicando además, que así figuraba en el diario de sesiones. Por lo tanto, seguimos dando por cierta la frase.

¿Y ahora qué? Pues ahora os toca decidir a vosotros, los que habéis firmado, que hacemos. ¿Damos el asunto por concluído o aprovechamos el compromiso que Ana Botella anuncia para conseguir que esta absurda polémica sirva, efectivamente, para que las personas sin hogar tengan una mejora en sus condiciones de vida? ¿Creeís que podemos obtener un compromiso serio por parte del Ayuntamiento de Madrid? Os pido que entre todos, ciudadanos y ONG´s, pensemos como mejorar su vida. Toda la información que tengamos será imprescindible.  Pasemos de las palabras a los hechos. ¿Actuamos?

España se rompe… por Madrid

Estar de vacaciones debería servir, además de para descansar, para desconectar. Incluso más esto segundo que lo primero. Pero la crisis (siempre hay que achacarlo a la crisis, que es gratis) no me ha llevado al caribe y he tenido la suerte (aún no sé si buena o mala) de estar medianamente informado de lo que sucede en el mundo.

Y en esta parte del mundo que es España, mientras yo me bañaba en una playa del mar cantábrico, alguien criticó a la precandidata del PSM por tener acento andaluz, al tiempo que un ex-presidente se ponía el traje de salvador de la patria para viajar a Melilla. No sé qué habrá hecho allí, porque eso no lo han dicho las noticias (o entre playa y siesta yo no me enteré). Seguramente sus superpoderes habrán salvado esa tierra solo con tocarla. Como la kriptonita con Superman, pero al revés.

El caso es que observando el panorama empiezo a entender lo que dice el PP: España se rompe. Sí señores. Se rompe. Poco a poco, pero lo hace. El problema es que se rompe al revés de lo que ellos dicen. No se rompe por Cataluña o por Euskadi. Ni siquiera por Melilla. Se rompe por Madrid, ciudad donde viven estos señores de amplios ombligos y ojos cerrados que olvidan que más haya de esta capital multicultural (muy a su pesar) está esa España tan diferente y tan rica de norte a sur, de este a oeste.

Política de basura

Si ayer vivíamos un nuevo caso de presunta* en una diputación gobernada por el Partido Popular a raíz de unos contratos sobre el servicio de basura. Veremos si queda en algo o no queda en nada, pero de momento el Presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll está en libertad, pero con cargos.

No sé a cuanto asciende lo que se hayan apropiado estos señores por las recogidas de nuestros desechos, pero lo que sí sabemos es que el Ayuntamiento de Madrid, ese que puede mudarse a la Cibeles pero no puede renovar contratos de servicios sociales, se ha gastado 72 millones de euros en renovar todas las papeleras de la ciudad. Al módico precio de 1.133 cada una. Casi dos veces el SMI (633 €/mes).

¿Y qué tienen estas papeleras para ser tan caras? Pues además de lo de siempre (el modelo es casi idéntico) han añadido un cenicero (juraría que algunas ya lo tenían…) y un texto en braille. Dos cosas que, sin duda, hacen de estas papeleras lo último para una ciudad. Y es que claro, puede que no haya gente en los polideportivos, o que los programas de educación sexual para jóvenes se vayan a la mierda, pero por fin podremos los madrileños tirar nuestros papeles (y demás basurillas pequeñas) en unas casi-idénticas papeleras a las anteriores. ¿No es magnífico? Queda claro que algunos hacen oro de lo que otros tiramos.

* Presunta: esa palabra que se dice mientras que nos importe un poco de esa corrección mal llamada como lo “políticamente correcto”

Con la Iglesia hemos topado (de nuevo)

Resulta que ayer nuestra nunca bien valorada Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, llegó a un acuerdo con el siempre bienintencionado obispo Rouco Varela con motivo de la visita del (ex) nazi y ahora Papa de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, entre otras muchas cosas que seguro que me olvido. Del acuerdo hemos sabido que, por ejemplo, los jóvenes podrán moverse gratis para poder asistir a tus dignos eventos.

Yo, fiel amante del transporte público, no puedo sino aplaudir este bonito gesto. ¿Se imaginan que el PapaMóvil se queda atascado en la Castellana porque todos los fieles han colapsado la ciudad? Bochornoso… Tan bochornoso como que Aguirre haya tomado su primera decisión a favor de la movilidad de los jóvenes madrileños una vez terminado su mandato*. Mientras tanto, ha subido el precio del abono un 8% y el del metrobus un 21% en los últimos años, al tiempo que negaba a los socialistas la subida de la edad del abono joven hasta los 26 años. Y es que claro, todo el mundo reconocerá que es mucho más importante asistir a la visita de Ratzinger que ir a trabajar o a la universidad, ¿verdad Esperanza?

Los calvitos

* La visita del Papa es un mes después de las elecciones autonómicas.

Esto es gestión: Tarifazo

Estamos muy acostumbrados a oir y leer que la derecha (por una razón que nadie nos ha explicado) sabe gestionar mucho mejor que la izquierda el dinero. Este acto de fe, repetido desde que el cielo es azul, ha calado en la sociedad y parece que todos lo tenemos asumido. Insisto: nadie ha dado una razón a esto.

Hace no mucho, en una conversación, explicaba que Gürtel, también es gestión. Y gestión también es pagar un Cristiano Ronaldo (es decir, 100 millones) por un pabellón deportivo en Mallorca, o no pagar las horas a los trabajadores del Ayuntamiento de Madrid. Pero como para muestra un botón, y en el PP de trajes saben mucho, tenemos botones de sobra.

Y el último botón ha sido la subida en el transporte público madrileño. Un transporte que, como bien nos cuenta Chus Greciet, ya tuvo otra subida en Agosto y cada vez pierde más usuarios (ahora clientes). Un transporte que, como dicen desde UGT Juventud Madrid, está por las nubes y castiga especialmente al más amplío de los sectores en paro en nuestra comunidad: los jóvenes.

Transparencia política

Ayer me dí un gustazo y pregunté en twitter a Cristina Cifuentes (Vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, PP) a Cepeda (PSOE) y a Reyes Montiel (IU) si me podrían decir, mezcla de curiosidad mezcla de transparencia, cuanto gana un diputado en la Asamblea de Madrid.

La primera en contesta fue Reyes Montiel, que me dijo que ganaba, netos, 3.700€ al mes.

Un poco más tarde, Cifuentes me dijo que ella anda por los 4.000, los Portavoces de los Grupos Parlamentarios cobran en torno a 4.500€, y la Presidenta de la Asamblea unos 6000€

Cepeda, a última hora del día me ha indicado que los presupuestos son públicos y que los consulte.

Más allá del debate numérico de si es mucho o poco, justo o injusto, moral o inmoral… que nuestros políticos cobren esto, me gusta el hecho de saber, sin dudas ninguna y prácticamente al momento, cuanto cobran. Al fin y al cabo, su sueldo sale de nuestro bolsillo.