Una reflexión sobre Garzón

Llevamos unas semanas en las que el juez (ex-juez) se ha convertido, una vez más, en el centro de la noticia. De sobra es conocido por todos el caso.

Principalmente nos hemos encontrado dos reacciones (dos Españas que aún no han muerto. Ay! Qué ilusos somos): por un lado los que dicen que la Justicia debe ser igual para todos y por otro lado aquellos que no entienden las motivaciones (reales, que no jurídicas) de dichas acusaciones. Entre ellos, toda la prensa internacional. Y si a esto le añadimos un partido que debería estar ilegalizado, la combinación es explosiva.

Pero más allá de que Garzón cometiese o no un delito, la Justicia ha mostrado su verdadera cara. No es un decisión (o quizá sí también). Pero sí en su velocidad. Los plazos han sido cortos, las resoluciones inmediatas, las medidas tomadas con brevedad. En un país como el nuestro, donde los juicios pueden durar años e incluso décadas, esta celeridad es una injusticia y un insulto a todos nosotros.

Espero que, a partir de ahora, esta justicia-express se aplique con delitos de robos, asesinatos, violaciones y, por supuesto, corrupción.

Yo apoyo a Garzón

… o más bien, apoyo la causa que defiende Garzón. Y es que no me gusta personificar. No por nada. Pero luego te llega cualqueier tertuliano y te dice «pues cuando lo del GAL y blablablablabla». ¿Y qué me importa a mí eso? ¿Tiene algo que ver aquello con esto? No. Por eso, si el juez se llamase Paco Palotes Largos o María Fulanita Menganita estaría diciendo exactamente lo mismo.

Así que resulta que, más allá de nombres de unos y rencores antiguos de otros, nos encontramos frente al único juez que se ha atrevido a investigar qué pasó realmente en esa oscura etapa de España que se inició hace ya más de 70 años. Y son hoy los herederos de aquellos que se levantaron anteponiendo las armas a los votos, los que se querellan contra el juez que pretendió rebuscar en las cunetas los restos de muchos de nuestros antepasados, aquellos que defendían el voto pero no tuvieron suficientes armas. Por si alguien tenía alguna duda, el franquismo en España no murió con Franco.

Fuera de nuestras fronteras los medios y los juristas internacionales se han llevado las manos a la cabeza. Muchos de estos juristas presentaron escritos en favor de Garzón, pero se han desestimado. ¿Por qué? Porque no decían lo que a algunos les interesaba. Y como a los medios no se les puede desestimar, ahora el Supremos ha decidido citar a la prensa extranjera a una reunión informativa.

Y en este apoyo a Garzón están los sindicatos, los artistas y la universidad. Es decir, el trabajo, el arte y el pensamiento. Representaciones estas que no se ciñen a lo estrictamente económico, único territorio donde la derecha siente que juega en casa, y ha decidido arremeter contra estos grupos. Citando a Chus Greciet: Y les atacan como les ha atacado también la número dos del principal partido de la oposición, Dolores de Cospedal, quien no ha dudado, náuseas aparte, en calificar de «antidemocrático» el acto de los sindicatos ayer, en la Universidad Complutense. Qué casualidad, Cospedal, del mismo partido que quien apoyó y justificó el uso de la violencia contra el Rector de la misma Universidad no hará ni medio mes.

«Antidemocrático». Suena a parodia. Y precisamente hoy, 14 de abril, que recordamos a esa República en la que se podía elegir democráticamente al Jefe del Estado. Suena a parodia que sea antidemocrático reunirse y expresar ideas, opiniones. Y es que, seguramente, este país no sea más que una parodia donde algunos muertes siguen pisoteando los huesos de otros muertos y los derechos de sus hijos.

País!!

¡Qué país!

Pensaba hoy hablar de algo casi insustancial. Me preocupaba (ligeramente, como a aquel que pierde el autobús cuando no tiene prisa) ver como el día en que por primera vez salía a un circuito de Fórmula 1 un equipo español, que apenas nadie le hubiera dado un reconocimiento un poco mayor. Es verdad que es un equipo que al 99.99% de probabilidades de no conseguir un sólo punto en todo el campeonato. Pero está ahí, que no es poco. Y en estos tiempos en los que se nos llena la boca con I+D+i y cambio de modelo y tecnología y esas cosas… creo que se merecen un poco más de repercusión.

Pero la realidad diaria a veces supera a las buenas intenciones que nos hacemos. Y uno se encuentra con que, no demasiado después de que Jesús Neira fuese colocado a dedo por Esperanza Aguirre para un cargo del que suponemos que está preparado por algo más de lo que hemos visto en televisión, vemos como el padre de Mari Luz (reciente ex-militante del PSOE) acepta ser asesor del PP para imponer la cadena perpetua la reforma del Código Penal. Y es que salir en la tele está saliendo muy rentable, aunque algunos no se den cuenta de que tan solo es un circo.

Sacado de el Show de Juanelo


Y es que eso de pasarse al PP debe estar de moda, ya que la semana pasada el número 2 de los socialistas ourensanos se pasó la semana pasada al equipo de los populares, que cual Florentino de la vida, se dedica a ir haciendo fichajes.

Y es que la justicia le importa mucho al PP. Solo hay que ver los buenos amigos que tienen en ella altos cargos como Camps. Tanto les importa que no hace más que hablar de quitarse de en medio a Garzón. Tanto les importa la justicia que no les importan cosas menores como, por ejemplo, respetar a los artistas, y así, no se les caen los anillos por insultar a Miguel Bosé tras cancelarle un concierto en Torrevieja. El insulto, «una artistaza», no es un insulto cualquiera, es una declaración de intenciones de un impresentable.

¡País!