sindicalista.org

Desde hace ya unas cuantas semanas este blog tiene el placer de pertencer al agregador sindicalista.org y tenía pendiente darles las gracias.

sindicalista

Se trata de un agregador vinculado a UGT de Catalunya, pero en el que, como esto de internet no tiene entiende (mucho) de geografía, aparecemos también algunos otros blogs que hablamos también de sindicalismo (o desde una perspectiva sindicalista). Os recomiendo que, por los menos, os paséis un momentito y rebusquéis entre los muchos blogs que allí aparecen, como el de UGT Madrid o el de Jessica Fillol.

Gracias compañeros.

Sí, soy sindicalista

De un tiempo a esta parte, amplios sectores de la derecha se han dedicado con un ímpetu extraordinario a insultar a los sindicatos y a los sindicalistas. El objetivo, claro está, es empañar la imagen de estos para así conseguir que tengan menos afiliados y así limitar las posibilidades económicas a la hora de realizar proyectos o denunciar situaciones.

Valdría decir que un sindicato no representa solo a sus afiliados ya que los convenios firmados nos sirven a todos los trabajadores. Un ejemplo: los convenios firmados por UGT el año pasado afectaron a más del 93% de los trabajadores.

Un poco por eso, desde los sindicatos, en conjunto, se ha creado en facebook una página llamada Sí, soy sindicalista, que ya cuenta con centenares de seguidores y muchos muchos muchos comentarios que demuestra que no, no estamos solos.

El valor de decir «puta»

El pasado miércoles, en una asamblea/concentración de delegados y delegadas de UGT y CCOO Madrid. José Ricardo Martínez, Sec. General del sindicato fundado por Pablo Iglesias dijo, textualmente, refiriendose al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez: «Por decencia, por vergüenza, si es que le queda algo, tiene que irse a su puta casa»

Y ahí está la clave: ha dicho PUTA

Todo lo demás da igual. Da igual que durante años no se les haya hecho caso a los sindicatos. Da igual que se les haya ignorado e insultado constantemente hasta conseguir en el imaginario colectivo que entre un sindicalista y un turista en Cuba, la única diferencia es el tono de la piel. Todo eso da igual…

Ha dicho PUTA, y todos los resortes mediáticos de la derecha más rancia han saltado a insultar, otra vez más, a los sindicalistas. Cuando esto se pase, cuando lleguen las negociaciones, los convenios colectivos, volverán a mandarles al puto olvido.