Las cuentas de la CEOE

Resulta que, puestos a buscar problemas en la casa, la CEOE, en lugar de mirar entre sus paredes ha decidido buscar culpables entre los siempre indeseables liberados sindicales. Por si alguien no lo sabe, un liberado sindical es una persona que, a cuenta de la empresa, trabaja a tiempo completo para el sindicato, defendiendo los derechos de los trabajadores, negociando con la empresa los convenios colectivos… esas cosas.

Se queja la CEOE que en toda España hay 4.127 liberados. Una cifra escalofriante, algo así como la gente que hay en… toda mi manzana. Todos estos liberados, suponen, para la CEOE (y según sus cuentas, que daremos por buenas) 250 millones de euros al año. Esto parece que suena a cifra mayor, ¿verdad? Vamos a comprobarlo. Según sus mismos datos, estos liberados sindicales han dedicado unas 60 millones de horas en defender los derechos laborales, negociaciones incluidas. Hagan cuentas y verán que les sale a poco más de 4 euros la hora. ¿Irán incluidas las fotocopias?

Pero veamos otro dato. En España tenemos una población activa en torno a los 23 millones de personas. Eso quiere decir que, más o menos, hay un liberado sindical por cada 5.570 trabajadores. ¿Les parece mucho? Imagine a un solo trabajador con 5.570 expedientes. ¿Les sigue pareciendo mucho?

Es curioso que la CEOE saque este informe ahora que se está negociando con Gobierno y sindicatos, ¿verdad?

Por cierto, el gasto total de los liberados es, solo, el 2,8% de los beneficios (que no ingresos)  en un solo año de una única empresa, el Banco Santander en estos tiempos tan duros y difíciles que todos (¿he dicho todos?) atravesamos.

sindicalista.org

Desde hace ya unas cuantas semanas este blog tiene el placer de pertencer al agregador sindicalista.org y tenía pendiente darles las gracias.

sindicalista

Se trata de un agregador vinculado a UGT de Catalunya, pero en el que, como esto de internet no tiene entiende (mucho) de geografía, aparecemos también algunos otros blogs que hablamos también de sindicalismo (o desde una perspectiva sindicalista). Os recomiendo que, por los menos, os paséis un momentito y rebusquéis entre los muchos blogs que allí aparecen, como el de UGT Madrid o el de Jessica Fillol.

Gracias compañeros.

De Putas y sus hijos

¿Te acuerdas de todo lo que gritó la caverna cuando José Ricardo Martínez, Secretario General de UGT Madrid dijo puta* en un acto? Ahora piensa cuanto ha escrito esa misma caverna sobre el hijo (hijoputa, se entiende) al que se refirió la lideresa.

Y luego se hacen llamar periodistas objetivos.

*Refiriendose al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez: “Por decencia, por vergüenza, si es que le queda algo, tiene que irse a su puta casa”

Sí, soy sindicalista

De un tiempo a esta parte, amplios sectores de la derecha se han dedicado con un ímpetu extraordinario a insultar a los sindicatos y a los sindicalistas. El objetivo, claro está, es empañar la imagen de estos para así conseguir que tengan menos afiliados y así limitar las posibilidades económicas a la hora de realizar proyectos o denunciar situaciones.

Valdría decir que un sindicato no representa solo a sus afiliados ya que los convenios firmados nos sirven a todos los trabajadores. Un ejemplo: los convenios firmados por UGT el año pasado afectaron a más del 93% de los trabajadores.

Un poco por eso, desde los sindicatos, en conjunto, se ha creado en facebook una página llamada Sí, soy sindicalista, que ya cuenta con centenares de seguidores y muchos muchos muchos comentarios que demuestra que no, no estamos solos.

Ni puta ni monja

Como ya dejé ayer constancia, durante todo el fin de semana he estado debatiendo acerca de la gran Movilización (no hablemos de cifras, que cada uno da las que quiere) convocada por los sindicatos. Siempre he admitido que muchas de las cosas que se hacen desde los sindicatos y desde el partido socialista son mejorables o muy mejorables. Los que me seguís incluso habeís podido leer alguna vez artículos muy críticos. Quizá no al nivel de aquel de Inurrieta, al menos a mi no me han expedientado…

El caso es que a raíz de esta Movilización de los sindicatos he llegado a una conclusión: hay quien quiere que seamos puta y monja a la vez. Y lo siento, pero no, eso no se puede.

  • Uno no puede traer a gente de toda España y no gastarse un duro.
  • Uno no puede hacer repartos para anunciarlo y no gastarse un duro.
  • Uno no puede cortar toda una ciudad (aunque a alguno le pareciese pequeño el recorrido)

Pero lo que nunca, nunca, se puede hacer es tratar desde partidos políticos o instituciones públicas manchar la imagen organizaciones constitucionales sólo porque no digan lo que ellos quieren. Porque no es el funcionamiento, no es la estructura, no es nada de eso lo que se critica. Se critica porque no hacen una huelga general. Y punto. Eso es, simplemente, intolerable. Y lo siento, pero yo no soy ni puta ni monja, y no pienso callármelo.

Ejemplo de manipulación

Lo de la derecha en este país con internet es de traca. No les basta con hacer el ridículo una vez tras otra con el contador aquel famoso en la web del PP o con el “yo no dije eso” de Güemes. Y es que esta mañana el señor google me ha avisado de que alguien había hablado de elcarty, es decir, un servidor. En ese post se ponía a caer de un burro a los sindicatos por la manifestación de ayer. Se basaban, supuestamente, en las conversaciones recogidas en twitter.

Post manipulación

El problema es que la selección ha sido muy… peculiar, y que algunos de los twitteros que se nombran, como es mi caso, no dijimos eso. Este es el comentario que les dejé:

Comentario Manipulación

Pero mi sorpresa ha sido cuando he vuelto a entrar a ver si me habían contestado. ¡¡Y vaya si lo han hecho!! Su respuesta ha sido borrar mi nombre de su post, y ya que estaban, pues también mi comentario. ¡Viva la libertad!

Post manipulación2

Motivos para una Huelga General

Por (creo) primera vez en la historia, las hordas de la derecha jalean incesantes a los sindicatos a huelga general. Se siente ofendidos porque, cuando ellos gobernaban sufrieron una. Y como no saben cómo funcionan los sindicatos ni para qué sirven (tampoco lo tienen muy claro con los trabajadores) se creen que esto de las huelgas es como lo de las palomitas en el cine: todos tienen su dosis.

Quizá no han entendido que las huelgas se hacen con un objetivo. Y ¿cual sería el objetivo esta vez?

  • ¿Aumento del gasto público? No, ya se hace.
  • ¿Diálogo social? El gobierno lo ha respetado.
  • ¿Derechos de los trabajadores? No se ha recortado ninguno.

Esto no quiere decir que desde los sindicatos se vea que Zapatero hace todo bien, pero seamos serios, las huelgas son para lo que son. Y ellos buscan lo que bucan. Y ahí esta el error de todo esto: La derecha quiere una huelga general contra el Gobierno y no para los trabajadores.

El valor de decir “puta”

El pasado miércoles, en una asamblea/concentración de delegados y delegadas de UGT y CCOO Madrid. José Ricardo Martínez, Sec. General del sindicato fundado por Pablo Iglesias dijo, textualmente, refiriendose al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez: “Por decencia, por vergüenza, si es que le queda algo, tiene que irse a su puta casa”

Y ahí está la clave: ha dicho PUTA

Todo lo demás da igual. Da igual que durante años no se les haya hecho caso a los sindicatos. Da igual que se les haya ignorado e insultado constantemente hasta conseguir en el imaginario colectivo que entre un sindicalista y un turista en Cuba, la única diferencia es el tono de la piel. Todo eso da igual…

Ha dicho PUTA, y todos los resortes mediáticos de la derecha más rancia han saltado a insultar, otra vez más, a los sindicalistas. Cuando esto se pase, cuando lleguen las negociaciones, los convenios colectivos, volverán a mandarles al puto olvido.