¿Existe el ciberactivismo?

Y si de verdad existe, ¿qué es?

Será que tengo el día pesimista (cosas del invierno, y de la falta de luz, y de la mala perspectiva de la primavera cuando tienes alergia) y que la casualidad ha hecho coincidir la lectura de las revoluciones todavía se ganan en la calle con mi queja por esos españolitos (yo he sido el primero en hacerlo en otras ocasiones, que nadie me escupa) que se preguntan por qué no salimos a la calle, como hacen en Egipto, para protestar por el paro, las jubilaciones, la corrupción… Y no, no es sólo porque vivamos en un sistema democrático que no tenga nada que ver con aquello que pasa al otro lado del Mediterráneo.

El caso es que sabemos que con internet se pueden hacer muchas cosas. De un tiempo a esta parte hemos visto como cada vez más y más cosas eran posible solo con hacer click. Y nos hemos creído que ya todo es posible. Y no, no todo es posible.

De momento para poner un clavo necesitamos un martillo y no un ratón. Así como para derrocar a un gobierno hace falta gente en la calle. Quizá dentro de 5 o 10 o 15 años esto cambie y ya no haga falta. Pero hoy no es mañana todavía. Y mientras tanto, es bueno que no nos equivoquemos con la potencia de nuestras herramientas.

Un ejemplo clásico (y no es de internet!!) que se suele poner en nuestro país es lo que pasó el 13-M de 2004 con los sms corriendo, pasando, de móvil a móvil. El móvil fue la herramienta, útil. Pero si no se hubiera transformado en que la gente fuese a la calle, no hubiera servido de nada.

¿Existe el ciberactivismo? Seguramente sí, pero no es lo que nos creemos que es.

¿Y si la industria son ellos?

Aviso: este post no es una defensa de la Ley Sinde, ni de la Ministra. Si es lo que buscas, puedes pasar directamente a dejar tu copy&paste comentario y/o marcharte.

Todos sabemos de la existencia de determinados gurús de la red. Señores que tienen miles de followers en twitter, con blogs muy visitados, que dan conferencias, sacan libros y salen en la tele o la radio cada vez que hay que dar una opinión de la red. Ponga cada uno su nombre en su mente, es lo de menos.

Pensemos, por un momento, qué es lo que han hecho y por qué durante todo el debate de la ley Sinde (ojo! no se trata de un debate sobre la ley [aunque sé que acabará siendo inevitable y que alguno escribirá sobre ello] sino sobre lo que estos gurús han hecho o dejado de hacer). En los primeros pasos (hace ya tanto de eso…) de la ley, rápidamente recogieron el guante de algunas quejas. Fueron listos: “a la gente le gusta descargar, si yo me pongo contra ellos, dejarán de venir a mis conferencias, visitar mi blog… perderé mi influencia y mi poder, y lo más importante, mi forma de llevarme unos buenos euros”. Así que emperazon con aquello del manifiesto. La red entera les retuiteó (da igual si la idea original del manifiesto es o no de ellos, porque ellos son el altavoz y así se convierten en los autores) y se armó una gorda.

¿Y luego qué? Ahí es cuando aprovecharon para explotar su imagen. No se sabe muy bien cómo o porqué o quién fue el listo que la cagó en el Ministerio de Cultura, acabaron sentados negociando (o al menos charlando, o haciendo el paripé) la ley, o su caída. Fue un gran golpe de efecto, quizá no intencionado, pero sí les vino genial. De golpe y porrazo no sólo eran gurús: eran referentes oficiales.

¿Y qué hicieron mientras la ley iba que si sí que si no? Pues dar una de cal y una de arena. Alguno se quejaba de la industria tradicional mientras sacaba un libro en formato físico. Otro se quejaba de que la ley fuese a acabar con las páginas de descargas mientras ponía a una en el ojo del huracán, diciendo cuánto ganaban. Estas cosas siempre vienen bien: uno deja de parecer un talibán.

Y mientras, sus blogs han seguido creciendo, y sus followers en twitter, sus menciones, sus charlas, sus apariciones en televisión… son grandes expertos de una ley que se han negado a negociar pero que la comentan casi sin haberla leído (a veces no hay tiempo material) o con un simple vistazo (es lo que tiene la necesidad de ser el primero en comentar, en publicar, en lanzarse) y algunos ni siquiera son abogados (yo, que tampoco soy abogado, reconozco que “entender una ley” no me permite juzgarla como lo hacen ellos.)

¿Qué hubiera pasado si se hubieran situado a favor de la ley? Nunca lo sabremos, la verdad. Pero creo que sólo habría dos escenarios posibles:

  1. Convencen a todo el mundo de que la ley es necesaria y aquí paz y después gloria.
  2. Se enfrentan a las masas. Lo que les hace perder seguidores, dejar de dar charlas…

Ninguno de los dos escenarios es bueno (o tan bueno como ha sido este) para ellos. Quizá no lo han buscado, no era su idea, no ha sido esta su estrategia… ¡pero qué bien les ha venido a algunos esta ley!

En el Museo no saben contar

Esta es una captura real de la página web del Museo del Prado

¿Lo has descubierto ya? ¿No? Un poco más…

Venga, te voy a ayudar: Mira en el cuadro central, en la fila de abajo.  Accesos. ¿Cuantos dice que tienen? Ahora cuéntalos. ¿Cuantos tienen? ¡ZAS!

Pero la cosa no queda aquí, porque si pinchas en Accesos, para ver la info más detallada, vuelven a cometer el mismo error.

Si así están en un museo… bastante bien va el país entonces.

Este es un blog solidario

Cada día estoy más convencido de que muchas pequeñas acciones pueden suponer un gran cambio. Un cambio real. No se trata de que un grupo de facebook tenga un millón de fans o que un hastag determinado sea Trending Topic. Hablo de algo real y concreto.

Un poco por eso me creí tan rápido el protecto de actuable. Y también por eso dije tan rápido que sí al proyecto Blog Solidario. Y es este último proyecto el que ahora nace. Se trata de ceder un espacio en el blog para publicidad solidaria. Los beneficios que obtengamos irán a la ONG Planeta Salud.

Si tu también quieres unirte, haz clik aquí. ¿A qué esperas?

Yo enlazo a WikiLeaks ¿Y tú?

Desde Las Ideas nos sumanos al apoyo a Wikileaks. La transparencia en los datos es uno de los valores que siempre hemos defendido. La idea de enlazarlo es que cuantos más enlaces lleguen a Wikileaks, más fácil será que la gente pueda llegar hasta sus contenido y evitar así el bloqueo que algunos pretenden.

Desconectando

Esta tarde me marcho a una casa rural perdida*. Bueno, espero que no esté muy perdida y que, aunque sea con GPS, la pueda encontrar. El caso es que andaré por allí unas 48 horas. Poco, sin duda. Pero un tiempo que espero aprovechar para desconectar del mundo. Nada de internet, ni de twitter, ni de facebook… De hecho, el móvil va a estar en silencio, solo para llamar en caso de que sea necesario. Lo justo e imprescindible.

Va a ser una terapia corta (jacuzzi incluído) pero que creo necesaria después de tanto tiempo observando vuestro mundo a través de una pantalla.

Nos vemos el lunes.

* El sitio ya lo diré cuando vuelva, si me gusta.

ACTUALIZACIÓN: Pues sí, el sitio me ha gustado. Y mucho. Se trata de la Casa Rural Río Dulce, en la sierra de Guadalajara. Un sitio bonito, con encanto, tranquilo y donde además te tratan bien (¡Bizcocho incluído!)

Y sí, la desconexión es necesaria de vez en cuando. Olvidarse un poco del resto del mundo, de los debates, de los problemas, de la cara B de la vida…

Cómo mantengo mi correo a cero

En muchas conversaciones (ya sean físicas o por internet) es frecuente oír la queja de que no hay tiempo para leer todos los correos que llegan a nuestra bandeja de entrada. Esto, además del problema que conlleva el poder dejarnos una tarea o una información importante, supone un estrés al ver, continuamente, que tenemos ahí cosas pendientes.

De un tiempo a esta parte he ido mejorando mi forma de leer el correo y ahora ya consigo tenerlo siempre a cero sin ningún problema. Esto que cuento no es ningún método anglosajón (que yo sepa, al menos) de comprobado éxito. Es, simplemente, lo que yo hago. Creo que alguno le puede ayudar, y seguro que muchos podéis darme vuestros consejos para hacerlo mejor todavía. Aviso que uso GMail únicamente, por lo que alguna de las cosas que hago quizá no se puedan hacer en otros entornos.

  • Etiquetas: Es la clave de la gestión. Crear muchas etiquetas, tantas como creas necesarias. Y sin vergüenza de crear cada día una más. Yo ahora mismo tengo 20. Van desde avisos de Google, trabajo o publicidad hasta facebook y twitter.  A cada etiqueta la pongo de un color para reconocerla más fácilmente.
  • Filtros: Si tuviésemos que poner una etiqueta a todos los correos que recibimos (seguramente decenas o incluso cientos al día) perderíamos más tiempo que en leerlos. Por eso la mejor manera es usar filtros. En mi caso los hago por remitente, pero quizá pueda interesar también por contenido. Varios filtros pueden apuntar a una única etiqueta.
  • Pendientes: Esta etiqueta es la única que no tiene filtro. Aquí van esos mails que nos obligan a hacer algo, ya sea contestar u otra tarea. Para tenerlos siempre a mano tenemos la posibilidad de las cajas de “Recibidos”
  • “Varios Recibidos”: GMail permite tener hasta 5 pequeñas cajas con diferentes filtros para tener a mano determinados mails. En mi caso tengo 4: Destacados (estrella), No leídos, Pendientes y Enviados. Esto me ayuda a ir más rápido a determinadas cosas que uso a menudo y a tener “vigilados” los Pendientes.
  • Destacado/Estrella: Esta herramienta me ayuda a guardar los mails que contienen información importante, generalmente una dirección o un archivo adjunto que no quiero olvidar con el tiempo. No conviene abusar de las estrellas ya que se trata de encontrar rápido cierta información. Además, de vez en cuando no viene mal echar un vistazo, que seguro que hay cosas que ya no nos hacen falta.
  • ¿A qué no pongo etiqueta?: No se la pongo (al menos con filtro) a aquellos remitentes que me pueden enviar algo personal o algo de trabajo indistintamente, como por ejemplo Chus.
  • Lectura en bloque: Para ser más eficiente y evitar distracciones, prefiero leer por etiquetas, así, miro todo lo del trabajo de golpe, contesto todos los comentarios de facebook seguidos, luego miro los nuevos followers de twitter… Lo mejor es no dejar nunca una etiqueta con correos sin leer. Así tendremos la sensación de ir avanzando en el trabajo de leer correos.
  • Ocultar etiquetas leídas: Esta es una aplicación del Labs de GMail. Hace que solo veamos aquellas etiquetas que tienen mensajes pendientes, lo que también simplifica la lectura.
  • Móvil: leer el correo en el móvil también ayuda a reducir el número de mails que encontramos en nuestra bandeja cuando nos sentamos frente al ordenador. Pero yo lo veo más para pequeñas cosas (facebook, algún mail personal breve…)

Espero que os hayan ayudado estos consejos y que me podáis dar algunos vuestros.

La mejor red social del mundo

A finales de mayo y apenas unas semanas antes de que comenzase el Mundial, saltó una noticia que, aunque con poco eco en los medios, sí levantó alguna ampolla en internet: Del Bosque prohibía a los jugadores usar facebook y twitter.

El objetivo estaba claro: concentración. El resultado del mundial también: campeones.

En aquel momento muchos decían que era una tontería, que a un jugador no le pasa nada por escribir y leer lo que le comentan, que incluso le puede venir bien para distraerse… Nunca sabremos si, con redes sociales, hubiésemos sido igualmente campeones. Nunca sabremos si tras la derrota con Suiza los jugadores se hubieran tensado mucho más al leer los comentarios desde España, o cómo hubiesen reaccionado antes de jugar la final. Nunca lo sabremos, es cierto, pero sí sabemos cómo acabo la historia. Y no pasa nada por pensar que a lo mejor el Social Media no es el ombligo del mundo. Y que se puede vivir sin él. Y que, incluso, a veces, esto es positivo.

Sergio Gutierrez estrena blog

Pues sí, por fin el Secretario General de Juventudes Socialistas de España se ha animado a tener un papel activo en la blogosfera. Me consta que ya hace mucho que se preocupaba por lo que se decía y que tenía varios blogs que visitaba a diario. Pero ahora, como digo, se ha echao palante y ha empezado con “Navegando por el calicantón”. Lo tienes en www.sergiogutierrez.es/

Mucha suerte.