No olvidemos quién dispara

Es frecuente en este mundo (al menos no es un defecto únicamente español) que tenemos que busquemos culpables más allá de los culpables, responsables últimos, “autores intelectuales” (como se puso de moda tras el 11-M)… Se trata de mirar más allá de los hechos. Y no está mal. Es bueno hacer un cierto análisis y ver cómo la agresividad verbal o la ilustrativa (con ese mapa repleto de puntos de mira) puede tener dramáticas consecuencias.

Lo malo de estos análisis es que se olvidan del hecho primero y fundamental: alguien mató (o intentó) a alguien. Buscando y rebuscando se olvidan de la existencia de una persona que agarró un cuchillo, o apretó un gatillo o encendió una mecha. Que puso fin a una vida con sus manos y no con las de otros. Que todo lo demás, sin su existencia, no hubiera sido más que un pequeño desfase, una injustificable agresión moral, un traslado de la política (o de la vida pública, que es lo mismo) a terrenos enfangados. Pero nada más. Sin el asesino, todo lo demás no serviría para nada.

Hagamos análisis, todos los que queramos. Pero no olvidemos al asesino, al que cargó de balas su arma, apuntó, y sabiendo que podía matar, disparó.

3 comentarios sobre “No olvidemos quién dispara”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *