¿Qué fue de «Esto lo arreglamos entre todos»?

Andaba pensando yo en la diferencia entre el movimiento «positivo» de Esto lo arreglamos entre todos que surgió hace un año o año y medio, comparado con el «no les votes» actual. Quizá sea lógico pasar de una cierta esperanza a un hastío claro contra el sistema. Pasa el tiempo y no se ve salida. El paro sigue aumentando (aunque sea a menor ritmo), los mercados nos agobian, se han reformado las pensiones… la cosa, en definitiva, no pinta bien.

Mi sorpresa es al intentar entrar en su web estoloarreglamosentretodos.es cuando me redirecciona directamente a la plataforma Voces contra el Terrorismo. Sinceramente no sé a qué se debe esto, si es un error, si los creadores de una iniciativa tenían intereses en la otra, si el hosting ha vendido la dirección para sacar dinero… Lo que no me extraña es que detrás de una plataforma de esta esté Libertad Digital. Los de siempre…

Pd: Gracias a @elcolla que me ha recordado el nombre exacto de Esto lo arreglamos entre todos.

Actualización: me informan por twitter que la dirección correcta es http://estosololoarreglamosentretodos.org/ (es decir, me faltaba el «solo») por lo que no parece que haya conexión entre ambas plataformas. Aún así, no entiendo porque se han querido aprovechar de esa marca ni porque el redireccionamiento

No eres víctima, eres culpable (Reflexiones)

A raíz de mi último post No eres víctima, eres culpable, ha surgido un debate mucho mayor del que yo esperaba. Más de 230 comentarios entre menéame y el propio blog. Entre ellos (sí, me los he leído todos) he sacado algunas conclusiones:

  1. A pesar de hablar en el primer párrafo de la culpa de Gobiernos y Bancos, hay quien ha pensado que el post era para defender al Gobierno. Si fuera así ¿no hubiera sido más lógico no poner nada del Gobierno?
  2. Y si hay culpa del Gobierno (o los Gobiernos, más bien) ¿no tenemos nada de culpa los ciudadanos?
  3. Nuestro individualismo no nos lleva a aceptar que somos una Sociedad. Y si la crítica se produce a la Sociedad, la respuesta es: Yo no he sido. En lugar de pensar que, quizá, sí hemos sido. Luego se estará de acuerdo o no con la afirmación. Pero YO no soy la Sociedad.

Otro debate curioso es el que se ha producido sobre las hipotecas. Uno de los puntos que quise aclarar en los comentarios es que, por culpa de una mala política/cultura del alquiler, mucha gente que necesitaba una vivienda se hipotecó. Algo bastante comprensible. Mi crítica iba dirigida a aquellos que se compraban viviendas por encima de sus posibilidades y a aquellos que especulaban con ellas (la compro ahora y en 5 años la vendo sacándome unos millones). Siempre he creído que las viviendas son para vivir. Para especular ya tenemos la bolsa. Y sobre las hipotecas he sacado alguna otra reflexión más:

  1. Quizá la letra pequeña de las hipotecas sea complicada y enrevesada, pero ¿por qué nadie ha consultado con un abogado antes de firmarla?
  2. Y por muy complicada que fuese ¿no se sabe de sobra que si no pagas, te echan a la calle? ¿es necesario ser abogado para eso?
  3. Hay quien se queja de las condiciones de las hipotecas. Y es cierto que son injustas, pero ¿era obligatorio hipotecarse? ¿Nadie hizo cuentas? Y sí, el alquiler quizá no sea una «buena opción». Pero ¿era mejor asumir condiciones como esas?
  4. Y otra cosa curiosa es cuando se acusa a los bancos de dar créditos a todo el mundo. Es cierto. Pero todo el mundo no son entes que aparecían por ahí. Eran personas con nombres y apellidos. Fuimos nosotros, el vecino del tercero, el hijo del taxista, el del bar, el chico nuevo de Recursos Humanos… quienes pedimos (o pedieron, que hay que aclararlo todo) créditos.

Por último, una anécdota totalmente personal. Hace poco, hablando de estas cosas con un vendedor de coches, me contaba la cantidad de coches que, en los últimos años se habían comprado incluyéndolos en la hipoteca. No hay que ser economista para saber que si pones un coche que vale 15.000 € a 40 años, al final, vas a pagar 3 o 4 veces el precio del coche. Obviando que vas a estar unos 25 años (con suerte) pagando algo que ya no tienes.

No eres víctima, eres culpable

Este post seguro que no le gusta a mucha gente. Normalmente no nos gusta que nadie nos diga que tenemos la culpa. Solemos ser de aquellos que hacen la autocrítica criticando al que nos pilla más cerca. Pero llevo tiempo pensando que la culpa de la crisis es de TODOS. Sí, de todos. De gobiernos y bancos por supuesto. Y de empresarios explotadores. Pero también de nosotros, los ciudadanos de a pie que hemos querido vivir como ricos.

Y es que hace unos años cualquier currito tenía que tener su chalet y su BMW. Daba igual que fuera albañil o camarero o administrativo. Porque seguramente tuviese la nómina hinchada con incentivos, que para eso se movía tanto dinero. Y si no, te la falsificaban y el banco te daba el crédito. Y tu, currito con salario base de 800 euros (pero que como vendías muchas casas, o muchos coches) te levantanas 3000 euros, te veías pagando letras de 1.500 euros al mes. ¿De verdad tiene alguien la culpa de que no sepas echar cuentas? Y eso, claro, sin renunciar a vacaciones en Cancún y salir a cenar cada dos por tres fuera de casa.

El domingo pasado veía en TVE como un vecino de Parla se quejaba de su situación económica. Sin terminar de pagar su hipoteca (unos 400 euros al mes) y con dos niños, decidió comprarse un chalet. La reportera le decía: «la lógica dice que antes de comprar un piso es mejor vender el otro, no?» A lo que el pobre parleño contestaba: «con las prisas del banco y con esos contratos de 100 páginas con palabras que solo entienden los abogados…»

Pues eso, 400.000 € de deuda y echando la culpa a otros. Ese es también el origen de la crisis de nuestro país: todos aquellos que se han comprado casas que ahora están vacías. Casas que ahora, además, no pueden pagar.

Definición de Crisis

Según RAE:

(Del lat. crisis, y este del gr. κρίσις).

1. f. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente.

2. f. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales.

3. f. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese.

4. f. Momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes.

5. f. Juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente.

6. f. Escasez, carestía.

7. f. Situación dificultosa o complicada.

Según BBVA:

53 millones de euros para un jubilado de 55 años.

José Ignacio Goirigolzarri
José Ignacio Goirigolzarri