#retomartinez Semana 0

Comienza un año y hay que ponerse algunos objetivos, algunas promesas (pero de las que hay que cumplir) y algún pique sano. Y esto es lo que he hecho con mi amigo Ángel. El reto que me ha lanzado ha sido el de correr 2012 kilometros en este año 2012. Yo, que soy muy echao palante he subido la apuesta a 2012 kilometros corriendo, 2012 en bicicleta (estática + BTT + carretera) y 212 kilometros nadando. Al fin y al cabo, intento parecerme a un triatleta, no?

La media de correr y bici es asequible, algo más de 5 kilómetros diarios. Casi 40 semanales. Se puede hacer. No va a ser fácil… pero se puede. La parte complicada de verdad es la natación, donde hay que hacer unos 4 kilómetros semanales, cuando vengo haciendo 3 (y, por falta de piscina, algunas semanas menos…). Pero para eso estan los retos, para superar problemas.

Cada semana ire contando los entrenamientos que haya hecho y calculando los kilometros realizados.

¡¡2012, allá vamos!!

Crónica Media Maraton Villaverde

La mañana comenzó fría. Muy fría (el coche marcaba 2 grados). Y pronto. A las 7.15 de la mañana ya sonaba el despertador. Había que sacar a la perra, desayunar (café y pan con aceite), vestirse con muchas capas (y estrenando la equipación de la A.A. Móstoles) y salir con tiempo. Como iba con el coche (en transporte público era una odisea) quería asegurarme de aparcar cerca. Además, había que recoger el dorsal y soy de esos que prefiere que le sobre tiempo.

Antes de empezar

Cuando vamos a comenzar me pongo bastante atrás. Mi objetivo es bajar de las dos horas (media de 5:40/km) , así que no creo que haya demasiada gente que me quede detrás y no quiero molestar. Empezamos cuesta abajo. Los primeros kilómetros son fáciles y salen un poco más rápido de lo que esperaba. Pronto me acoplo a una pareja (luego descubriría que eran cuñados) que van a un ritmo donde me siento cómodo (entre 5:20 y 5:30) y me evitan “pensar”. Sólo tengo que seguirles. En el km 7 ella le comenta a él que tire, que puede ir más rápido. Él dice que va bien, que de momento aguanta. Pero en el 9 se va. No mucho, pero baja a 5:10. Intento seguirle. Es un ritmo que veo que puedo llevar, pero no voy 100% cómodo y queda aún más de la mitad. Vuelvo a mis 5:20. Paso el km 10 en poco más de 53 minutos. Me veo cómodo.

A partir de aquí hay que ir recuperando algo de lo que al principio bajamos, así que empiezan a aparecer las cuestas. Ninguna es excesivamente dura, ni por pendiente ni por longitud, pero cuando llevas 12, 15, 17 kilómetros… se notan. Pero intento apretar un poco para no perder tiempo. Más o menos veo que voy manteniendo el ritmo medio en torno a 5:22. Me veo cómodo. No estoy excesivamente cansado. Cada vez la meta se ve más cerca. Los kilómetros se me pasan rápido… ver que voy a cumplir el objetivo ayuda, claro. A partir del kilómetro 14 calculo que, aún teniendo una pájara y haciendo lo que me queda a 6’/km llegaría en dos horas.

La meta cada vez está más cerca. Lo ideal habría sido apretar el ritmo al final. Pero el último kilómetro es cuesta arriba. De hecho, es la parte más dura de la carrera. Aún así aprieto todo lo que puedo. Ya casi está, ya casi está…

Y al final: 1:53:32. Objetivo más que cumplido. He bajado 7 minutos en mes y medio y teniendo esta un perfil más duro que la anterior (que era prácticamente una alfombra).

Sumando medias

Tras mi primera Media Maratón me lancé a la aventura y me apunté, como algunos ya sabéis, a la  Maratón de Madrid. Sí, es una carrera a la que tengo “miedo”. El miedo de saber que voy a tener que estar unas cuatro horas corriendo, sin parar. El miedo a saber que llegará un punto en el que me dolerá todo el cuerpo. El miedo a saber que de aquí a abril me quedan muchos kilómetros que entrenar…

Pero la única forma de superar los miedos es afrontarlos, arriesgarse y lanzarse a por ellos. Y dentro del plan para poder acabar el Maratón me he propuesto correr varias medias. La primera de ellas será este domingo, en Villaverde.  No tengo ningún objetivo específico, aunque intentaré bajar de las 2 horas que tardé en la de Ciudad Real. En cualquier caso, de momento, se trata de ir sumando sensaciones, de acumular kilómetros y de ir conociendo mejor mi cuerpo cuando paso de una hora, hora y media corriendo.

Después vendrán más. Seguramente la media de Getafe el 22 de enero, la media de La Latina el 26 de febrero y la media de Madrid, el 1 de abril. Además, en marzo tocará hacer alguna tirada de esas de 30 kilómetros.

La fiesta acaba de empezar.

Media Maratón Ciudad Real y más

Se acaba un octubre duro y especial. Con dos triatlones y mi primera media maratón (junto a otro entrenamiento previo de 21 kilómetros dos semanas antes) los motivos creo que no necesitan mucha explicación.
Si hace 6 meses me hubieran dicho que antes de acabar el año habría acabado tantas carreras no me lo habría creído. No he hecho tiempos milagrosos, claro. Pero después de un tiempo “parado”, estoy muy contento con la evolución.

Creo que fue a finales de mayo o principios de junio cuando pensé en correr una media maratón. Hasta entonces lo máximo que había corrido seguido eran 10 kilómetros. No podía ir demasiado deprisa, pero acababa (casi) siempre con la sensación de poder seguir algún kilómetro mas. El domingo, tras los 21 kilómetros (21.5 según el GPS) acabé con una sensación parecida. No podría haber llegado antes (hice 2 horas y un minuto) pero podría haber hecho un par de kilómetros más si fuera necesario.

La carrera salió prácticamente como la habíamos hablado: iba a correr con dos primos, uno de mi mismo nivel y otro que nos iba a acompañar a nuestro ritmo, pero que podía ir mas rápido. Nos planteamos las dos horas como objetivo secundario (el primero era acabar), por lo que el ritmo objetivo era de 5.40. Los primeros kilómetros salieron un poco más lento, pero poco a poco fuimos cogiendo ritmo. Siempre estuvimos un poco por encima de la previsión de dos horas, pero poco. Los kilómetros avanzaban y me sentía bien. Incluso llevaba la sensación de poder correr mas. Tenía la certeza (por sensaciones y por aquel entrenamiento dos semanas antes) de que acabaría la carrera sí o sí.

Sobre el kilómetro 15 uno de mis primos se quedo un poco rezagado. Al principio quisimos esperarle, pero ya estábamos en ese punto en el que nadie puede tocar tu ritmo, ni para arriba ni para abajo. Al final solo llego 3 minutos mas tarde. En el 19 me tocó a mi quedarme atrás. Ya estábamos llegando y el primo con el que iba quiso apretar un poco. Yo no pude más que mantener el ritmo que ya llevaba. Al final, entrada al polideportivo, brazos en alto y la satisfacción del objetivo cumplido.

¿Y ahora? Ahora a descansar un poco y empezar a entrenar de cara a 2012. Con dos objetivos claros y para los que voy a necesitar aumentar un poco (o bastante) el volumen de entrenamientos: El Maratón de Madrid (22 de abril) y algún triatlón en distancia olímpica (1.500 metros de natación, 40 kilómetros de bici y 10 kilómetros corriendo). ¡Comienza la pretemporada 2012!

Ampliación: Tal y como me pide exige Pepe Roldán, debo meter en mis objetivos de 2012 los 101 kilómetros de Ronda. Sí, estamos locos…

 

Mi primer triatlón

Ayer completé mi primer triatlón. Si alguien no sabe lo que es un triatlón, consiste en una carrera en la que se nada, se monta en bici y después se corre. Todo seguido. Fue en el Parque Juan Carlos I de Madrid, en la distancia Sprint (750 m nadando, 20 km de bici y 5 km corriendo). Si escribo esto es porque quizá pueda ayudar a alguien a animarse a correrlo, o a calmarle los ánimos (yo el sábado estaba bastante nervioso). Si escribo esto es para demostrar que, con voluntad, se puede. Hace 6 meses era incapaz de correr 5 kilómetros. Ayer los hice tras llevar ya más de una hora de esfuerzo…

Lo primero es recoger el dorsal, chip, gorro y las pegatinas (para la bici y casco). Fui el sábado por la tarde. Así de paso veía in situ cómo sería el recorrido, dónde y cómo estaban los boxes, dónde estaba el guardarropa, dónde la salida del agua… Además, me evitaba posibles colas el domingo por la mañana (mi salida era a las 9 de la mañana). Estoy nervioso, ansioso porque todo empiece.

Toca madrugar, a las 6:45 estaba en pie. Desayuno un café, un trocito de bizcocho y cereales. Un poco más de lo habitual, pero no mucho, no quiero sentirme demasiado pesado (más allá de los kilos que me sobran, claro…). A las 7:20 salgo de casa. He quedado con @sifon a las 8, y a esa hora nos vemos allí. Pongo las pegatinas a la bici y me meto al box. Ya está casi todo a punto. Voy al guardarropa, son las 8.45 (el tiempo vuela!!). Desde donde estoy hasta la salida del agua dicen que se tarda unos 10 minutos andando. Hay tiempo, porque han dicho que se retrasará 5-10 minutos.  Intento calentar y estirar algo. No mucho, sé que tengo las pulsaciones disparadas y mi “estrategia” es que la natación me sirva un poco de calentamiento. Antes de meternos al agua nos recogen las chanclas (y las llevan al guardarropa). Nos separan en grupos según dorsales (yo estoy en el primero) y al agua. La salida es desde dentro… 3 minutos… 2 minutos… 1 minuto… crono en marcha y…

Me siento como dentro de una batidora. Brazos y piernas me golpean, me hunden, no puedo nadar, no sé si estoy avanzando o no… Recuerdo haber leído que esto es normal. Mantengo bien la calma. Intento hacerme un hueco y no perder de vista la boya. Y, sobretodo, no tragar agua (es un decir… aquello apestaba a tortuga y no veía ni mis propias manos). Al llegar a la primera boya ya veo gorros de otros colores (son las series de detrás) ¡Joder qué rápido van estos! Pero también veo de los míos. No pienso en el tiempo, no miro el reloj. Me siguen adelantando. Uno me da una colleja que ni Sole! Le miro, me pide perdón, todo ok. No soy Gómez Noya y esto no es Pontevedra. Llego por fin a la transición. Miro el reloj: 16:40. Bien, es lo previsto.

Salvo un calcetín rebelde, la transición la hago relativamente rápida para ser mi primera vez. Recuerdo lo que me dijo @kaypuentes “todo va a salir bien, todo va a salir bien”. Me monto en la bici. La he dejado preparada con un desarrollo suave (plato mediano y piñón medio-alto) para empezar los primeros metros moviendo bien las piernas y que no se me atragante la primera subida. Miro el reloj: 20 minutos.

Son cuatro vueltas a un circuito de 5 kilómetros. Creo que puedo hacerlo en una hora. La bici es lo que menos he entrenado, además, soy de los pocos que lleva una Mountain Bike en lugar de una de carretera, lo que me resta algo de tiempo también.  Hay un corte en 1:25:00 para acabar la bici o te descalifican. Primera vuelta… 33 minutos. Bien, a este ritmo paso mucho antes del corte. Intento beber todo lo que puedo y no quedarme clavado en las cuestas (no muy pronunciadas, pero se notan). Pasan las vueltas y consigo mantener el ritmo. En la última vuelta llega el susto: cada vez que paso por un bache oigo “clon clon”. No es buena señal ¿habré pinchado? la bici parece ir bien. La rueda delantera está bien. La trasera, por lo que puedo ver, también. Quedan menos de 5 kilómetros, me acuerdo de Olano en el Mundial de Colombia. Decido no pensar más en ello. Por fin entro en boxes, dejo la bici y salgo a correr: 1 hora 10 minutos. He pasado el corte de sobra (y con el miedo que le tenía…) y la bici ha salido en unos 50 minutos. Genial!!

En la última vuelta he visto que aún quedaba bastante gente en la bici. Eso me anima. No se trata de competir, pero si se puede no llegar el último, mejor… Empiezo a correr y las piernas no responden. Esto ya lo sabía, después de la bici correr es un infierno. Son dos vueltas a un circuito. Cuando estoy terminando la primera noto por fin que las piernas responden… pero entonces llega una cuesta para echarse a andar, o para echarse a llorar. Aprieto dientes y sigo. Una vuelta más y todo esto habrá terminado. Bebo y me mojo en el avituallamiento. Llevo  1 hora y 25 minutos. Voy a acabar por debajo de 1:45 que era “mi objetivo” (tenías razón @andrespuentes!). Intento acelerar, pero voy al límite. Hasta que, por fin, la meta.

¡Ya soy triatleta!

El crono se queda en 1:39:05. Mucho mejor de lo que esperaba.

Me abrazo con otro señor que cruza la meta en el mismo momento que yo. No nos conocemos, pero eso da igual. Ahora toca sonreír, beber, hacerse fotos… La sensación de cruzar la meta siempre es mágica. He sufrido, pero me lo he pasado muy bien. Ahora toca pensar en el siguiente objetivo. Seguir entrenando y seguir disfrutando.

Pd: cuando recogí la bici descubrí que el “clon clon” que sonaba era el bidón de agua, que había llevado congelado y que al final de la prueba solo quedaba un pequeño hielo. Menuda tontería… pero cuando estás subido en la bici cualquier ruido te parece un enorme problema.

 

Deporte femenino: ¿Obligación?

Aparece hoy en el diario Público un pequeño reportaje sobre las reclamaciones de diversos sectores feministas sobre la poca repercusión que tienen en medios (especialmente la televisión) sus partidos.

La idea general viene a ser que si las televisiones públicas ofreciesen más deporte (competiciones e información) femenina, el público les prestaría más atención. Dice Yolanda Besteiro que “Si no emiten deporte femenino no pueden medir las audiencias” así que no podemos decir objetivamente que “no tienen tirón”. Y no le falta razón.

futbol_femenino

Mucho menos de acuerdo estoy con el comentario de Carmen Lluveras: “las entidades públicas deberían de emitir contenidos que satisfagan tanto a mujeres como a hombres” ¿Quiere decir que los hombres solo veríamos deporte de hombres y las mujeres solo deporte de mujeres? Sinceramente, me parece una reflexión un poco estúpida para un tema tan serio. A quienes nos gustan los deportes no nos gustan por ser “de hombres” o “de mujeres”. ¿Acaso no hay mujeres que ven fútbol o la F1? ¿Acaso no hay hombres que vemos natación sincronizada? Debemos quitarnos ciertos estereotipos.

¿Deben entonces las televisiones públicas darle más protagonismo al deporte femenino? Sí, yo creo que sí. Aunque en algunos, como es el tenis, la cosa esté más igualada. Pero en esa misma línea también deberían ofrecer deportes “minoritarios”: Voleibol, rugby, Kárate, tenis de mesa… al fin y al cabo la Igualdad debe implicar no solo al sexo, si no también a la práctica deportiva.

Fútbol científico

Si de mí dependiera, yo subvencionaría el fútbol. Es una de las pocas ocasiones en que se pueden manifestar las
emociones colectivas. En neurobiología, ahora, están muy al día los estudios no tanto de los cerebros aislados como de la relación entre un cerebro y otro. Y el espectáculo deportivo es una fuente de conocimiento constante.

Eduard Punset en una entrevista para tvmanía

Y es que estoy tan cansado de los que desprecian el fútbol (y el deporte, en general) desde su altar de sabiduría absoluta…

España en Euskadi

Esta mañana el Parlamento Vasco ha aprobado una resolución para pedir a la Federación Española de Fútbol y a Unipublic (empresa que organiza la Vuelta a España) que vuelvan a contar con el País Vasco para que se disputen allí partidos y etapas ciclistas.

fernando llorente

Por lo visto en las noticias, la selección de fútbol lleva sin jugar en Euskadi desde 1967 y desde el 79 no pasa La Vuelta. Y sin embargo el País Vasco está en España. Y en nuestras selecciones tenemos deportistas vascos representando a España.

Cuando la lógica es una noticia, es que algo hemos estado haciendo muy mal.