Fin de Máster

Como decía hace unos días, uno de los motivos de mis silencios por el blog (hay otros, por supuesto) es acabar con los últimos trabajos que teníamos para el Máster que estoy haciendo en el Instituto Jaime Vera. Mañana, por fin, y tras un largo año, el Máster se acaba. Atrás dejaré (dejaremos) muchas horas de clases, muchas horas de cafés, muchas otras de tertulias. También muchas cenas y bastantes viajes. Dejaremos esa rutina de vernos un fin de semana sí y otro no. Pero dentro de nosotros ya hemos conseguido instalar muchas otras cosas, no todas académicas (muchas de ellas mejores que las académicas). Lo mejor, como (casi) siempre, las personas.

Pero todavía queda un día, mañana viernes. Y toca una última presentación. Doble. Por un lado tengo que hablar un poco (3 min.) sobre mi Identidad Digital y un poco más (12 min.) sobre mis prácticas en el Consejo Superior de Deportes. A continuación os dejo las dos presentaciones que voy a usar. Como toda presentación, es sólo una base para lo que voy a contar, pero me gustaría saber vuestra opinión, vuestras sugerencias, vuestros comentarios… (incluso alguna posible falta de ortografía…).

Y la segunda:

 

La excelencia en la educación

A estas alturas ya todo el mundo conoce la propuesta de Esperanza Aguirre de crear un Bachillerato de excelencia. Muchos compañeros de partido se han mostrado en contra por pensar que va a segregar a los alumnos. Yo también estoy en contra, pero no por esos motivos.

El problema de la medida es el contexto. No se puede estar hablando de este tipo de cosas cuando tienes numerosos centros con ratios mucho más altas de las recomendables, cuando tienes a profesores sobrepasados, cuando no tienes planes de actuación para integrar a los muchos inmigrantes, cuando no tienes planes para que aprendan lo antes posible nuestro idioma… es decir, uno no puede dedicarse a decorar la fachada cuando se le está cayendo el tejado.

La medida en sí no me parece mala. Alguien la comparaba con los centros de alto rendimiento de los deportistas (por cierto, que en España sólo tenemos tres… luego querremos cuatrocientas medallas en los JJOO) y no me parece mala comparación. Pero yo me pregunto ¿Por qué solo en Bachillerato? ¿Qué pasa con un niño que a los 8, 9 o 10 años demuestra estar por encima de la media? Quizá en Bachillerato ya sea demasiado tarde. ¿Y qué pasa si un niño sólo destaca en una materia (matemáticas, música…)? ¿Vamos a desperdiciar ese talento? Además, ¿Qué criterio se va a usar para entrar a ese Bachillerato de excelencia? Espero que no sean las notas, porque esta son fácilmente inflables. Sería más lógico hacer una selectividad igual para todos, con vigilantes neutrales… E incluso, ¿por qué no se podría adelantar, si ya tienen los conocimientos, su entrada en la Universidad?

No tengo problema en que se potencie a aquellos alumnos que tienen mejores capacidades. Pero las propuestas deben ser para todos igual, respetando los mínimos y aumentando los máximos. Y siempre con planes concretos y definidos. No se puede jugar a experimentar con la educación.

1 de cada 5 niños no aprenderá inglés por culpa de la publicidad

Eso es lo que ha decidido Esperanza Aguirre y su gobierno. Y es que en su nuevo plan de educación bilingüe ha decidido que era más importante gastarse un 20% de la partida presupuestaria a la creación y difusión de estos carteles en lugar de en la propia educación. Y es que, ya se sabe, es mucho más importante que la gente sepa lo que haces, que hacerlo bien.

Eso sí, ya que cuidan tanto su publidad, podrían haber elegido un lema que no fuese gramaticalmente incorrecto. Y es que, a diferencia del Yes, we can, no se puede decir Yes, we want. ¿Por qué? Porque son diferentes tipos de verbos. Cosas de los ingleses… y de los españoles que no sabemos idiomas.

Este niño no aprenderá inglés porque Espe se lo gasta en publicidad